CHILPANCINGO, Gro., 17 de junio de 2015.- El encargado de despacho de la Comisión de Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno aseguró que los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos no fueron llevados a la barandilla municipal de Iguala, tras los ataques armados del 26 de septiembre.

 

Este martes, Navarrete Magdaleno compareció ante el Congreso de Guerrero para buscar la ratificación como presidente de la Codehum.

 

Durante su participación, los diputados le cuestionaron sobre el caso Ayotzinapa y la versión de que los estudiantes fueron “levantados” por policías municipales, llevados a barandilla y posteriormente entregados a sicarios del grupo delictivo Guerreros Unidos, quienes los desaparecieron.

 

El encargado de derechos humanos refutó esta versión y aseguró que no existen indicios de que los normalistas hayan pasado por barandilla.

 

Relató que la noche del 26 de septiembre acudió al municipio de Iguala con personal de la Codehum, tan pronto tuvo conocimiento de la primera agresión armada contra los estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida alrededor de las 21 horas.

 

Comentó que en el trayecto tuvo un percance a la altura del puente de Mezcala, perteneciente al municipio de Zumpango.

 

“Nos atravesaron un camión sobre la carretera federal a la altura de Mezcala, de ahí vimos que bajó una mujer sangrando, mientras que un hombre que se identificó como agente del Ministerio Público (MP) estaba sentado a la orilla de la carretera, también herido”, relató.

 

Una vez que el autobús fue retirado de la carretera, Navarrete Magdaleno y el personal de derechos humanos continuó su camino hacia Iguala.

 

“Llegamos a Iguala minutos después de que se suscitó la segunda agresión, cuando los estudiantes daban una conferencia de prensa y era casi media noche, entonces un grupo de desconocidos los atacó a balazos”, recordó el ombudsman guerrerense.

 

Tras realizar un recorrido por la ciudad, se dirigió a las oficinas del Ministerio Público junto con el con el coordinador de la Codehum en Iguala, en donde dieron acompañamiento a los estudiantes de Ayotzinapa que empezaban a llegar a rendir las primeras declaraciones por los hechos, así como a sus familiares que ya comenzaban a llegar.

 

Posteriormente, tras considerar que ya había condiciones de seguridad, Navarrete Magdaleno y su equipo de trabajo iniciaron un segundo recorrido por Iguala, para buscar a los jóvenes que aún estaban desaparecidos.

 

El recorrido inició en las instalaciones de la Policía Estatal, donde se concentró a la mayoría de los elementos de la Policía Preventiva que supuestamente habían perpetrado el ataque contra los normalistas de Ayotzinapa, en coordinación con pistoleros de Guerreros Unidos.

 

Actualmente la mayoría de los preventivos están detenidos por el hecho. La Codehum también les dio acompañamiento para constatar que se respetaran sus derechos humanos en el proceso.

 

Posteriormente, Navarrete Magdaleno acudió a barandilla municipal para buscar a los estudiantes desaparecidos.

 

Junto con su personal, hurgaron en las paredes y pisos, en busca de alguna evidencia que les indicara si los normalistas estuvieron ahí.

 

Sin embargo, no encontraron mensajes en las paredes ni consigna alguna que hiciera referencia hacia la normal de Ayotzinapa y sus estudiantes.

 

Buscó colillas de cigarro para después ordenar pruebas de ADN, subió hacia la azotea del lugar y no encontró ningún indicio de los normalistas.

 

“Nosotros no encontramos evidencias que eso haya sucedido, en la revisión que hicimos de la cárcel, del separo, buscamos en las paredes, siempre dejan sus mensajes, buscamos centímetro por centímetro una pista que nos indicara si los estudiantes habían pasado por ahí, pero no la encontramos, ni una colilla de cigarro, ni un botón. Estaba completamente limpio. Incluso cuando se busca alterar la escena de un hecho criminal algo queda y esta vez no encontramos nada”, comentó.

 

La versión de Navarrete Magdaleno coincide con lo dicho por el juez calificador de la Policía Preventiva de Iguala, Ulises Bernabé García, en el sentido de que los desaparecidos nunca estuvieron en la barandilla.

 

Dijo que también acudió al cuartel del 27 batallón de Infantería, acompañado por algunos familiares de los jóvenes desaparecidos.

 

El presidente de Derechos Humanos solicitó que se le permitiera el paso para revisar si los normalistas de Ayotzinapa estaban retenidos en la instalación militar, pero el acceso le fue negado.

 

“Solo ingresamos unos pasos y no pudimos indagar nada, pues los mandos castrenses se negaron a la revisión”, relató.

 

De acuerdo a Navarrete Magdaleno, si el Ejército hubiera permitido la revisión, en estos momentos no estaría vigente dicha demanda por parte de los padres, que durante varios meses han pedido que se le abran las instalaciones militares para buscar a los estudiantes.