Ahora que ya se desató la novela de “Pulido-Tigres”, el joven talento mexicano fue puesto en aviso por los federativos de la Femexfut que no puede firmar algún contrato con cualquier otro equipo, pues todavía tiene contrato con los de la sultana, pero, ¿por qué no lo dejan ir? …pues porque Tigres quiere su tajada en la transacción, pues su cláusula de recesión es de 12 mdd.

Los motivos por los que “Alansito” se quiere ir de Tigres es porque quiere brillar en el fútbol griego como Nery Castillo, además que el chamaco está enfadado porque desde hace un año y medio percibe un sueldo de 50 mil pesos mensuales, más 150 mil de primas.

El chiste es que Pulido no quiere ganar menos que la mayoría de sus compañeros del equipo cuando sabe de antemano que está tasado para ganar mucho más.

Ante esta situación, el regiomontano fue relegado al segundo equipo de manera indefinida y por indisciplina, pero para echarle más sal a la herida, Alan no se presentó a los entrenamientos y se fue a Grecia para firmar contrato con el Olympiakos aunque todo parece indicar que nadamás fue de paseo.

JIMÉNEZ Y EL VUELO DEL ÁGUILA

Una situación similar es la que está viviendo Raúl Jiménez, quién pretende migrar al fútbol portugués, precisamente al Porto con su entrañable amigo Diego Reyes, pero afortunadamente el América sí está dispuesto a dejarlo ir, siempre y cuando lleguen a algún buen acuerdo por la carta del jugador.

Es de aplaudirse el acto de valentía que están haciendo los futbolistas al querer mirar al fútbol extranjero, pero todo parece apuntar que las trabas tanto de América como la de Tigres no es por su calidad futbolística, sino por el dinero que pretenden recibir de ellos.

…y si no, explíquense por qué América pide 10mdd por Jiménez y Tigres 12 por Pulido.

¡UN REBAÑO RENOVADO?

Todo parece indicar que Jorge Vergara está semana podrá dormir tranquilo y sin la preocupación de que le está saliendo mal al interior del rebaño.

Las chivas ganaron después de 10 (eternos) años en C.U. a unos Pumas que fallaron de todas, todas.

Reconozco el esfuerzo de Fernando Arce (quien, increíblemente fue el mejor en el terreno de juego) y el espíritu de guerra de Carlos Salcido (que hacia recorridos de 30 o 40 metros hacia el frente y marcando al contrario como cuando estaba en sus mejores tiempos), pero ¿le alcanzará a Chivas con estos veteranos para recuperar la gloria?

Chivas ya rompió el primer eslabón, ahora debe seguir dando marcha al frente; debe buscar la conexión entré De Nigris y Fierro; entre Bravo y Márquez y entre todos ellos con el mismo Ángel Reyna.

En caso de no hacerlo, temo decir que este sólo fue un golpe de suerte para el equipo más popular del fútbol mexicano.