CIUDAD DE MÉXICO, 4 de febrero de 2016.- Los preparativos para la visita del Papa Francisco a México se notan a las afueras de la Basílica de Guadalupe, donde la instalación de gradas van a marchas forzadas.

A ocho días de la llegada del Santo Padre, la colocación de una rampa de madera y acero de 40 metros de largo y 4.8 de ancho se aprecia en la entrada del recinto y sólo restan detalles para completar la obra.

De acuerdo con la Basílica, esta estructura puede soportar un peso de cinco toneladas, para resistir el papamóvil, que pesa cuatro y uno más para cualquier eventualidad.

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