CHILPANCINGO, Gro., 3 de agosto de 2014.- El dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Bruno Plácido Valerio, criticó el nulo interés del gobierno estatal para avanzar en los trabajos de la Comisión para la Armonía y Desarrollo de los Pueblos Indígenas de Guerrero.

El 4 de febrero de 2013, el gobernador Ángel Aguirre Rivero creó la Comisión de Armonía, con el objetivo de generar mayores oportunidades de justicia y desarrollo a la población indígena.

En esta Comisión participan los gobiernos federal estatal y municipal, el clero, organizaciones sociales y el Tribunal Superior de Justicia.

Durante el acto inaugural, el gobernador expresó: “La creación de la Comisión pretende ser punto de promoción focalizado, que coordine y promueva políticas integrales, orientadas al desarrollo indígena, a fin de darles un puntual seguimiento y evaluación; pero que sea a la vez un órgano de consulta de las dependencias federales, estatales y municipales y tomen en cuenta las propuestas ciudadanas, generando con ello, oportunidades más equitativas y de progreso”.

Año y medio después de que el gobernador expresó dicho discurso, la Comisión para la Armonía y Desarrollo de los Pueblos Indígenas de Guerrero es completamente inoperante.

Plácido Valerio indicó que, desde el año pasado, ha buscado el acercamiento con el gobierno federal, para dar forma a esta comisión que el gobierno del estado dejó inactiva.
Sin embargo, dijo, no hay avances con el estado ni la federación.

“Aplican la política del desgaste, reuniones, reuniones, firma de minutas y minutas para que te canses y dejes de estar chingando”, expresó el dirigente social.

Reprochó que para el Estado, la organización de los pueblos es, al parecer, un delito.

Ejemplo de esta criminalización es la detención del doctor Mireles, ex vocero de las autodefensas michoacanas y de Nestora Salgado García, coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Guerrero.

En Olinalá el síndico robó ganado y hoy está libre, mientras que la mujer que lo detuvo hoy está presa”, dijo en referencia a Salgado García.

De acuerdo a Plácido Valerio, la organización de los pueblos para autodefenderse no es un acto delictivo, sino de dignidad.

Sostuvo que hay un “vacío de poder” y que si las autoridades cumplieran en dar seguridad, no habría personas organizándose para defenderse.

Expresó: “Pedimos respeto, no somos guerrilla, somos ciudadanía que no quiere ser víctima de nadie”.