DISTRITO FEDERAL, Mex., 26 de noviembre de 2013.- La Red Solidaria Década Contra la Impunidad (Rsdciac) solicitó a la Procuraduría General de la República (PGR) que atraiga el caso de Arturo Hernández Cardona, secuestrado y asesinado hace medio año junto con dos miembros de la Unidad Popular (UP) que tiene su sede en Iguala, Guerrero.

El incidente ocurrió el pasado 30 de mayo, luego de que Hernández Cardona y ocho miembros de su agrupación tomaron la caseta de cobro en la autopista Iguala-Acapulco.

Magdalena López Paulino y Ericka Zamora Pardo, integrantes de la Rsdciac, dieron a conocer el testimonio de Nicolás Mendoza Villa, sobreviviente de los hechos en los que fueran asesinados Hernández Cardona, Félix Rafael Bandera Román y Ángel Román Ramírez.

El testimonio fue presentado ante el notario público 47 del Distrito Federal, Alfredo Miguel Morán Moguel, el 25 de julio y entregado a la ONG por Sofía Mendoza, viuda de Hernández Cardona.

Según el testimonio, del que Rsdciac entregó copias, el autor del crimen de Hernández Cardona es el alcalde José Luis Abarca Velázquez, del PRD, quien habría disparado “un escopetazo en la cara y otro en el pecho” al líder de la UP la noche del viernes 31 de mayo, en un paraje en donde también fueron torturados los ocho activistas.

Zamora Pardo denunció que hasta al momento no hay avances en las investigaciones sobre el tripe asesinato y, en contraste, se abrió una averiguación previa contra los familiares de Hernández Cardona y demás integrantes de la UP, López Paulino agregó que la averiguación fue utilizada por el Estado mexicano en sus alegatos ante la CIDH para negar la protección de la familia de Hernández Cardona.

“El Estado mexicano pidió a la CIDH que no otorgara las medidas cautelares porque contra los peticionarios había una averiguación previa abierta por daños y robo al ayuntamiento de Iguala, lo cual nos parece muy grave porque se está criminalizando a las víctimas”, apuntó la secretaria ejecutiva de la Rsdciac.

De los otros dos miembros de la UP asesinados, Mendoza Villa asegura que uno de ellos, Bandera Román, fue acribillado cuando intentaba escapar, luego los masacrados fueron abandonados en un paraje cerca de Mezcala, rumbo a Chilpancingo, mientras los sobrevivientes huyeron rumbo al monte.