CHILAPA, Gro., 11 de mayo de 2015.- Habitantes de 15 comunidades de Chilapa se levantaron en armas para combatir a los grupos del crimen organizado que operan en la cabecera municipal.

La tarde del sábado irrumpieron en la cabecera municipal 300 hombres encapuchados y armados con palos, machetes, rifles de caza y escopetas, provenientes de las comunidades de Acalco, Juxtlahuaca, Ayahualulco, Vista Hermosa, Cuauhtenango, Tlamixtlahuacan, Cuauhtzingo, Matlala, San Pedro, Jaguey, Xiloxuchican, Zacazonapa, Colotepec, San Ángel y Atenxoxolo

Su ingreso ocurrió alrededor de las 5:30 de la tarde, en 12 camionetas de redilas y urvans del servicio público.

“¡Salgan!, ¡no tengan miedo gente de Chilapa!, ¡a partir de hoy ya no van a pagar cuota, no habrá secuestros, robos ni asesinatos!”, gritaban los hombres armados mientras recorrían las aveidas de la ciudad.

En ese momento había cientos de personas en la calle, en espera de que iniciara la cabalgata anual por el Día de las Madres.

Al ver las camionetas, los pobladores abandonaron la vía pública y se encerraron en sus domicilios. Todos los negocios cerraron sus cortinas.

Los grupos de autodefensa ingresaron a las instalaciones de la Policía Preventiva, sometieron a los 40 elementos operativos que se encontraban en el lugar y sustrajeron el armamento.

Posteriormente rodearon el hotel Las Brisas e informaron a la Gendarmería (cuyos elementos se hospedan ahí) que a partir de ese momento tomarían el control de la seguridad, ante su ineficacia para detener la ola de violencia que impera en Chilapa.

Después se retiraron e instalaron retenes en las entradas del municipio; también realizaron patrullajes y detuvieron a 11 hombres que presuntamente trabajan como halcones para los grupos del crimen organizado.

Los autodefensas maniataron a los detenidos y los llevaron al monumento de Eucaria Apreza, en medio del boulevard, donde los interrogaron.

Cerca de las 4 de la madrugada los entregaron a sus familiares, quienes se comprometieron a “reformarlos” para que ya no colaboren con la delincuencia.

Los grupos de autodefensa mantuvieron su presencia en Chilapa durante la noche del sábado y madrugada del domingo.

Ayer por la mañana retomaron las actividades, montaron retenes y realizaron recorridos en las camionetas de redilas, urvans del servicio público y con una patrulla que sustrajeron de la comandancia de la Policía Preventiva (la única con la que contaba la corporación).

El gobierno “los obligó” a tomar las armas

El comisariado ejidal de Xiloxuchican, José Apolonio Villanueva Jiménez, es uno de los coordinadores de la autodefensa de Chilapa. Es un hombre mayor, de piel morena, sombrero y huaraches de campesino.

“No había necesidad de esto, pero nos obligaron a tomar las armas”, expresó durante una entrevista.

Relató que antes del levantamiento armado enviaron oficios a las instituciones de seguridad pública, para informarles la grave crisis de violencia e inseguridad que estaban padeciendo.

El 30 de abril entregaron un documento al comandante de la Octava Región Naval Militar, el Almirante Cuerpo General Diplomado Estado Mayor, Ángel Enrique Sarmiento Beltrán.

En el documento, los comisarios de 15 comunidades solicitaron la intervención de la Armada de México para “terminar con la ola de violencia que se vive diariamente”.

El segundo párrafo indica de manera textual lo siguiente: “La presencia de la Unidad de Fuerzas Especiales se ha dedicado a infundir el pánico a los pobladores de las comunidades del municipio, los militares realizan recorridos y colocan filtros dentro de la ciudad sin resultados positivos, ya que la delincuencia organizada se moviliza dentro de la misma ciudad tranquilamente, la Gendarmería ha realizado operativos con muy pocos resultados, sólo han hecho decomisos de unidades vehiculares”.

En la solicitud de ayuda que suscribieron a la Octava Región Naval Militar, los comisarios explicaron que en sus comunidades “se vive una total calma y tranquilidad, no hay secuestros, extorsiones, cobro de cuotas, robos, levantones, ni algún otro delito”.

En cambio, detallaron que cuando ingresan a la cabecera municipal de Chilapa son víctimas de desaparición.

Puntualizaron que en los últimos cuatro meses han desaparecido 30 comuneros en la cabecera municipal, la mayoría dedicados a la albañilería, el campo, la elaboración de artesanías y el transporte público.

De acuerdo al comisario José Apolonio Villanueva, la respuesta de la Octava Región Naval fue que tenían otros problemas en el puerto de Acapulco y en Jalisco, que después los ayudarían.

Nueve días después de que solicitaron apoyo a la Armada de México y que les fue negado, las comunidades de Chilapa decidieron levantarse en armas. Tomaron palos, machetes, rifles y escopetas para defender a sus familias y utilizaron las urvan del servicio público y algunas camionetas de redilas que improvisaron como patrullas.

El comisario de Xiloxuchican informó que ya invitaron a otras 15 comunidades para integrarse al movimiento de autodefensa.

El director de Seguridad Pública Municipal, Job Encarnación Cuenca, renunció ayer al cargo ante la exigencia de los comisarios que encabezan la autodefensa.

Los comisarios informaron que las comunidades ya eligieron en una asamblea popular a la persona que ocupará dicha posición. Advirtieron que los grupos armados se mantendrán en la cabecera municipal hasta que impongan al nuevo secretario de seguridad pública del municipio y reintegren a la Policía Preventiva.

Hasta la tarde de ayer no había diálogo entre la autodefensa y el alcalde de Chilapa, Francisco Javier García González.

“El alcalde simplemente nunca ganó las elecciones, fue puesto por la misma mafia de Chilapa, la misma corrupción lo puso. Le hemos buscado la cara para dialogar pero hasta el momento no se ha parado por aquí”, recriminó el comisario de Xiloxuchican.