CHILAPA, Gro., 11 de mayo de 2015.- Ante la exigencia de los grupos de autodefensa, Job Encarnación Cuenca, renunció a la coordinación de la Secretaría de Seguridad Pública de Chilapa y entregó el control del municipio a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.

La mañana de este domingo 10 de mayo, Encarnación Cuenca fue increpado por los grupos de autodefensa que se conformaron en 15 comunidades rurales de Chilapa.

Los comuneros le recriminaron la violencia e inseguridad que persiste en la cabecera municipal, a causa de la operación de grupos del crimen organizado.

“Llevo ocho meses en el cargo, les pido una disculpa por no brindarles esa seguridad que ustedes requieren. Si ustedes creen que mi renuncia les beneficia, con gusto dejo el cargo y hoy mismo presento mi renuncia”, les respondió.

Encarnación Cuenca explicó que la Policía Preventiva únicamente cuenta con 16 elementos operativos a causa de la depuración.

Detalló que con esa cantidad de policías únicamente se integran cuatro patrullas, para brindar seguridad a la cabecera municipal de Chilapa y a 160 comunidades.

“Hemos sido rebasados en cuestión de números, yo no puedo mandar a la horca a 16 elementos contra 40 o 50 gentes armadas”, argumentó.

Dijo que actualmente hay 53 vacantes en la Policía Preventiva Municipal y a pesar de la convocatoria, no han logrado reconformar la corporación.

“Desde noviembre iniciamos los trámites para reclutar más gente, desgraciadamente por la situación de violencia e inseguridad nadie quiere causar alta en la Policía Preventiva”, explicó.

Detalló que de las 36 personas que se enlistaron en la corporación desde finales de 2014, solamente cuatro aprobaron los exámenes de control de confianza.

Otro obstáculo para enlistar elementos en la Policía Preventiva es que el salario es de apenas 2 mil 300 pesos quincenales.

Además, dijo que los policías padecen la falta de armas y equipamiento: “No tengo armas, tengo 28 fusiles de los cuales seis no sirven por falta de refacciones. Del resto de armas no sé si funcionen, tiene nueve años que los compañeros de la policía no van a prácticas de tiro. Se hizo la solicitud para adquirir más, pero tenemos unas armas que nos recogieron hace 3 años y no nos las han devuelto, eso nos está impidiendo adquirir más armamento”, argumentó.

Los autodefensas le recriminaron la falta de seguimiento a los casos de desaparición, secuestro y asesinatos.

El entonces secretario de Seguridad Pública Municipal explicó que por ley, la Policía Preventiva no está facultada para realizar investigación y seguimiento de casos. Dicha facultad corresponde a los ministerios públicos.

Reconoció que como comandante de la Policía Preventiva “conoce e identifica” a los delincuentes, pero no está facultado para detenerlos.

“Nos conocemos todos, los hemos visto, pero desgraciadamente en ocasiones cuando acudimos a una situación van sin nada, no tenemos órdenes de aprehensión, así no los podemos detener. Esa es la situación, hay ocasiones en que las mismas leyes nos impiden actuar”, lamentó.

A las 4:20 de la tarde llegó a Chilapa un camión con antimotines y varias patrullas de la Policía Estatal.

Los estatales, elementos de la Gendarmería y del Ejército ingresaron a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, donde se reunieron a puerta cerrada con Job Encarnación Cuenca, quien les entregó su renuncia.

La Secretaría de Seguridad Pública Estatal tomó el control de la seguridad en el municipio de Chilapa, en coordinación con el Ejército, la Gendarmería y la Policía Federal.

Desde la noche del sábado hay presencia permanente de dichos cuerpos de seguridad; al menos 30 patrullas de las diferentes corporaciones permanecen en las inmediaciones del mercado de Chilapa, cerca del monumento a Eucaria Apreza.

En el mismo lugar están apostados los grupos de autodefensa de 15 comunidades, por lo que prevalece un ambiente tenso.