ACAPULCO, Gro., 11 de julio de 2014.- En su quinto día de protesta, el trabajador del centro social Tropicana, ubicado en Acapulco, Lauro Salinas Nava, trasladó al asta bandera la inconformidad que mantiene desde el pasado lunes al exterior del inmueble.

Acompañado por algunos amigos y familiares, el ex empleado demanda un pago justo por su liquidación y se ha resistido a recibir los 45 mil pesos  que a otros de sus compañeros que participaban en la protesta les entregaron.

Con las cadenas que colocó en su cuerpo ayer por la mañana, Salinas Nava lamentó que ninguna autoridad se haya acercado para dialogar en torno a su exigencia.

Consideró irrisorio que por 35 años de trabajo en el centro social que se encuentra cerrado desde hace más de cinco años, sólo le quieran dar 45 mil pesos de liquidación.