CHILPANCINGO, Gro., 25 de febrero de 2015.- Ante el acoso que policías federales y estatales mantuvieron en contra de maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) después del desalojo en Acapulco de este martes 24 de febrero, cientos de normalistas llegaron hasta el campamento donde velaron en espera de sus compañeros.

 

Durante la noche de este martes llegaron al menos ocho autobuses provenientes de Tixtla en apoyo a los maestros de la CETEG que fueron reprimidos durante su marcha en Acapulco horas antes.

 

Cabe destacar que ante esta represión, en la capital de inmediato se dieron las primeras reacciones por parte de jóvenes normalistas, quienes tomaron una camioneta de la Secretaría de Salud y le prendieron fuego sobre la avenida Ignacio Ramírez esquina con Cristóbal Colon.

 

Durante este lapso se apoderaron de un trailer que transportaba diferentes productos comestibles, parte de los mismos fueron tomados por los normalistas y se repartió entre los que se encontraban cerca.

 

Minutos más tarde los normalistas a bordo de sus camiones se movilizaron hacía la zona sur de la capital e hicieron una parada en el carril Sur-Norte a la altura del Instituto de Formación y Capacitación Policial (INFOCAP), lugar donde se apoderaron de dos trailers más, con los que taparon el paso en ambas direcciones de la autopista del sol.

 

Sobre el acceso principal a este lugar ya se encontraban decenas de antimotines, quienes al notar la presencia de los encapuchados de inmediato sin previa agresión dispararon gas lacrimógeno y balas de goma en contra de los jóvenes.

 

En este hecho resultaron heridos dos de los mismos y que fueron trasladados de inmediato hasta el plantón en el centro de la ciudad donde se les dio atención médica.

 

Ante esta situación decidieron permanecer en el plantón en espera del arribo de sus compañeros de la CETEG, quienes presuntamente viajaron resguardados por elementos de la policía comunitaria del FUSDEG para que no ser detenidos por nadie.