Al Comisionado Federal en Michoacán le salió “el chirrión por el palito”, como diría mi abuelita; el control de los grupos de autodefensa está a punto de convertirse en quimera.

Hay rebelión en la cocina… y al gobierno le crecen los enanos del circo…

El pacto firmado el 10 de mayo pasado tenía fecha de caducidad. Al regularizar a los guardias comunitarios, Alfredo Castillo Cervantes avaló una división que a la postre transformaría en problema la solución para llevar paz a la Tierra Caliente.

Los inconformes pertenecen a un grupo especial empeñado en cazar vivo o muerto a “La Tuta”… y al resto de los caballeros templarios, pero ya no hacen tanta falta; el oneroso contrato venció este lunes y no será renovado. ¿Todo por servir se acaba?

Buena parte de esos grupos rurales acusan abandono del gobierno, promesas incumplidas, y anuncian el renacimiento de las belicosas autodefensas; los inconformes con las nuevas reglas para someterse a exámenes de confianza bloquearon caminos y quemaron uniformes e insignias. Hipólito Mora, líder en La Ruana, denuncia que todo está descompuesto… que Michoacán es un “desmadre” y la presencia del Comisionado Federal, un rotundo fracaso.

La violencia amenaza de nuevo; otro conflicto parece inminente.

A partir de ayer, ningún rural podrá salir armado de su municipio para ir a otro municipio; quien ose desafiar la orden será detenido y tendrá que vérselas con el mando militar y el Ministerio Público Federal.

Desde la llegada de Castillo Cervantes a territorio templario, muchos cuestionamos la decisión de avalar lo ilegal; aliarse con las autodefensas representaba un pacto con el diablo debido a que los grupos armados tenían el control y el respaldo social de la ciudadanía harta de la presencia del grupo de delincuentes que literalmente había ocupado el espacio abandonado por del Estado.

En cambio, para Castillo Cervantes no había de otra. Los inconformes conocían mejor que nadie los caminos torcidos de Michoacán y podrían hacer el trabajo sucio que las fuerzas federales serían incapaces de realizar.

En su momento se advirtió: casarse con los comunitarios era fácil, lo difícil sería el divorcio.

Hoy la negociación pinta fatal; aplacar los ánimos de quienes se oponen a dejar las armas parece imposible; la presencia de Alfredo Castillo esta debilitada; amenazar con cárcel a quien no entre al redil solo traerá más violencia en el mapa michoacano… y de poco habrán servidos los esfuerzos y elevados costos para intentar reconstruir el desgarrado tejido social.

EL MONJE LOCO: Los Hermanos Salinas de Gortari están de regreso. Primero, sospechosas notas periodísticas dan por cerrado el viejo expediente del crimen de Enrique –el menor– asesinado el 5 de diciembre de 2004; ya se nos había olvidado aquella promesa de Alfonso Navarrete Prida, entonces procurador del Estado de México, de anunciar resultados que sacudirían el escenario nacional. Segundo, el tercer tribunal unitario exonera a Raúl –el mayor–; 20 años después, la PGR fue incapaz de explicar la inexplicable riqueza del “hermano Incómodo” quien pasó una década tras las rejas no por lo que hizo sino por lo que no hizo; ahora resulta que “Mister Ten-Percent”, rechinando de limpio, es otra víctima “inocente”. Tercero, “el villano favorito” –el ex Presidente– sale otra vez a expiar sus pecados; justifica la privatización de Telmex en su sexenio… y de paso arremete contra el hombre más rico del país por haber convertido esa gran empresa en un “monopolio negro”; adiós al mito de Carlos&Charlie´s… ¿Usted cree en las coincidencias?

@JoseCardenas1| [email protected]| josecardenas.com.mx