ACAPULCO, Gro. 15 de septiembre de 2014.- Al ingresar a la colonia Luis Donaldo Colosio, a unos cien metros del bulevar de las Naciones, a cinco minutos del aeropuerto, la empresa Residencial Diamante Turquesa ofrece en venta 24 departamentos, cuyo principal atractivo, además del lujo y la comodidad, como refiere una pancarta, es una propiedad sin problemas de inundaciones, sobre la avenida Simón Bolívar.

En contraste, a escasos dos kilómetros, en Villas Rinconada del Mar, uno de los fraccionamientos afectados por las inundaciones generadas por la tormenta tropical Manuel en septiembre de 2013, se multiplican viviendas abandonadas, en cuyos interiores hay polvo acumulado.

Ventanas sucias dan un panorama desolador para vecinos que aún habitan la zona, donde decenas de familias duermen en la zozobra ante las próximas tormentas, debido a la cercanía con el canal meándrico del río de La Sabana, que desemboca en la laguna negra de Puerto Marqués.
Hasta la planta tratadora de aguas residuales se ve abandonada y descuidada. De las comisuras de viejas tuberías se percibe líquido oscuro que escurre en instalaciones encerradas bajo llave al fondo de un paraje de terracería, arbustos y lodo, se publica en La Jornada.

José Testa González, hombre solitario de 83 años, cuya casa es la única habitada de las últimas viviendas construidas sobre la calle río Yaqui, recordó que el 14 de septiembre (de 2013) fue sábado. Me salí como a las 18:30 horas; yo creía que el agua no iba a entrar, porque así pasaba otras veces cuando llovía; pero toda la gente de aquí perdió todo, se inundó todo.

Agregó: soy costeño, sé nadar, nací en un río, y por eso me salvé, pues el agua me llegaba al cuello; perdí una televisión, una cómoda con ropa, teléfono, estéreos, camas, todo se enlodó.
Emilio Delgado Palma, habitante del condominio Luna, cerca del monumento a Colosio, relató: se inundó toda mi casa, pérdida total; la verdad estuvo feo, la pintura no pudo borrar hasta donde llegó el agua. Tenemos entendido que el presidente Peña Nieto se comprometió a ayudar a todas estas familias.

Señaló negligencia de autoridades subordinadas del gobierno federal y dependencias como Infonavit, pues el apoyo ha sido negado a afectados por la tormenta Manuel en Acapulco.
La coalición de habitantes afectados por las contingencias naturales de Guerrero estima que unos 5 mil habitantes de la colonia Luis Donaldo Colosio resultaron afectadas por efecto de la tormenta tropical Manuel, entre el 14 y el 16 de septiembre de 2013, cuya principal exigencia son obras de mitigación, la indemnización por pérdidas materiales o la venta de sus casas.

Los fraccionamientos más afectados fueron Villas Paraíso 1, Frente Nacional, Rinconada, Ampliación Colosio, Cecsa 2, Rinconada Marina Diamante, Princess del Marqués 1 y 2, Las Gaviotas, La Marquesa, Misión del Mar, Quintas Miramar, Joyas del Marques y La Ceiba, que además sufren inundaciones cada temporada de lluvias desde hace seis años.

El poblado Venta Vieja desapareció tras el colapso de la presa de La Venta, hasta Cruces de Cacahuatepec, río abajo, donde la comisaría y la escuela fueron anegados con lodo con altura de dos metros, mientras en Aguacaliente el cuerpo de agua se incrementó más de 600 metros, inundando la mitad casi de la comunidad; en Parotillas y La Concepción también hubo daños cuantiosos por pérdida de cosechas.

Sólo una semana después la Secretaría de Desarrollo Social federal pudo efectuar un censo de daños en colonias y poblados asentados en los márgenes del río de La Sabana, en el municipio de Acapulco, de entre 15 y 20 kilómetros de longitud, cuyo desbordamiento dejó afectaciones a colonias y poblados como La Venta, La Frontera, Arroyo Seco, La Sabana y Renacimiento.

El aeropuerto internacional de Acapulco dejó de operar del 15 al 21 de septiembre debido al desbordamiento de la laguna de Tres Palos, y la base aérea militar de Pie de la Cuesta debió ser utilizada como estación alterna para trasladar turistas varados. Sólo el 17 de septiembre, 2 mil 750 pasajeros regresaron de esta forma al Distrito Federal. Fue apenas el domingo 22 cuando la terminal aérea Juan Álvarez pudo ser utilizada con normalidad.

Visitantes capitalinos alojados en hoteles de cinco estrellas en la zona Diamante quedaron prisioneros, y se averiaron cientos de vehículos aparcados en estacionamientos de las hospederías.

El Centro Internacional Acapulco, el Foro Mundo Imperial y el polideportivo Cici de Renacimiento, que además recibió a los sobrevivientes de La Pintada, albergaron cientos de familias y turistas durante más de tres semanas. Debido al desorden, el Ejército Mexicano debió tomar el control de estos centros, donde fueron atendidas más de 2 mil 500 personas.
La tienda comercial Costco del bulevar de las Naciones fue saqueada y las imágenes de hombres, jóvenes y mujeres arrastrando consigo refrigeradores, sillas, mesas y televisiones dieron la vuelta al mundo.

El 24 de septiembre, autoridades federales anunciaron que habría sanciones por los daños originados por la catástrofe natural; sin embargo, trabajadores y pobladores de la zona Diamante continúan sin ver respuesta, aunque la cara lujosa de la infraestructura hotelera ya fue reparada.