Refuerzan prevención en municipios de Guerrero por huracán Polo
ACAPULCO, Gro., 22 de septiembre de 2026.- A 10 años de la desaparición y feminicidio de la doctora Adela Rivas Obé en Zihuatanejo, familiares e integrantes de la colectiva Memoria Verdad y Justicia hicieron una protesta y toma simbólica de las instalaciones del hospital Vicente Guerrero del IMSS en el puerto.
Exigieron el reconocimiento institucional de la labor que desempeñaba la doctora, la justicia integral por su crimen y que reconozcan que fue por un presunto robo de medicamentos.
Minutos después de las 10 horas de este martes, al hospital llegó el hijo de la doctora, Bolívar Darío Rojas Rivas, junto con integrantes de la colectiva y colocaron una lona en la entrada principal de la delegación del IMSS Guerrero.
En declaraciones Bolívar Darío dijo que su madre fue desaparecida y posteriormente asesinada en 2016, cuando investigaba un presunto robo de medicamentos controlados en la clínica de Petacalco, municipio de La Unión, por instrucciones de autoridades del propio IMSS.
Explicó que a pesar de que existe una sentencia firme contra el encargado de farmacia de Petacalco Edgar N, el caso permanece impune en varios aspectos, debido a que los hechos no fueron reconocidos jurídicamente como feminicidio ni tortura y tampoco se ha esclarecido plenamente el presunto robo que originó la investigación de la doctora.
Señaló que, desde entonces, el IMSS afirma la postura de que la desaparición y asesinato de su madre no estuvieron relacionados con la investigación pese a que, aseguró, fue el propio delegado de la institución quien le ordenó indagar el caso.
El hijo señaló que esta versión institucional incluso ha sido utilizada por la defensa del sentenciado para cuestionar la relación entre el crimen y la investigación realizada por la doctora.
“Consideramos que es una justicia a medias”, afirmó Rojas Rivas, al señalar que existe una persona sentenciada, pero permanecen pendientes aspectos fundamentales para la familia.
En ese sentido, Darío Rojas dijo que sus principales demandas están en que el IMSS reconozca públicamente el trabajo de Adela Rivas Obé, quien durante 25 años laboró en la institución, y que se coloque una placa en el inmueble donde, según la familia, recibió la instrucción de investigar el presunto robo de medicamentos.
También solicitaron la elaboración de un mural en memoria de la doctora en el área de tococirugía del Hospital General Vicente Guerrero, en Acapulco, donde desempeñó parte de su labor.
“Lo que queremos es que su memoria no sea olvidada ni sea tapada por esta corrupción que todavía sigue imperando en el IMSS”, sostuvo.
Por su parte, la fundadora de la colectiva Socorro Gil Guzmán informó que colocarían 50 fichas de búsqueda en las inmediaciones de la clínica 9 del IMSS y en la delegación de Guerrero, y llamó a las autoridades para que no las retiraran y respetaran las fotografías.
“Esperemos que nos las respeten y que no las quiten porque la doctora como todo nuestros desaparecidos tienen derecho a la memoria y a la verdad y sobre todo a la justicia, entonces, por eso en este momento nos hacemos acompañar al joven Darío, que pues ha exigido justicia por su mamá durante 10 años y pues no ha logrado encontrar un lugar igual también para hacerle memoria a su mamá”, afirmó.