ZIHUATANEJO, Gro., 8 de julio de 2019.- A finales de este año, científicos japoneses y mexicanos recogerán del fondo marino los instrumentos de medición para medir la presión que tienen las placas tectónicas que pudieran generar algún terremoto y un tsunami en las costas del Pacífico.

Este lunes en un hotel de Ixtapa, el doctor Genta Nakano de la Universidad de Kioto, Japón, impartió una conferencia magistral coordinada por la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), para la comunidad estudiantil e invitados de la sociedad en general.

Durante el tema enfocado sismos y tsunamis, Nakano resaltó que ante un fenómeno natural de grandes magnitudes, al igual que la población, los cuerpos de rescate también se verán afectados, por lo que no hay más alternativa que preparar a la población para la autoayuda.

El científico compartió las experiencias vividas y las estrategias de prevención que han adoptado en Japón y que bien, se pueden replicar en este puerto, pero se requiere de la participación de la población.

En Japón hay muchos concursos en las escuelas relacionados con la prevención de los desastres, incluso los mejores son premiados y puestos en marcha.

Allá, los estudiantes recorren la ciudad para identificar puntos críticos en caso de evacuación y del mismo modo identifican la ruta más segura, toman evidencias y forman un mapa de riesgo, los que se dan a conocer a la población y autoridades.

Destacó que la placa de cocos se está moviendo y arrastra a la placa norteamericana y al sufrir fracturas genera fugas de energía que se convierten en sismos.

Aclaró que hasta el momento no se pueden predecir los terremotos ni tsunamis, pues hay estudios que analizan la deformación del suelo, el tipo de terremoto que pudiera generarse y la magnitud del tsunami, pero no la fecha.

Esta zona costera es muy sísmica, incluso hay áreas donde no se han detectado fugas de energías desde hace años, es decir hay fuerza acumulada, por ejemplo de la comunidad de El Papayo, saliendo de Acapulco hasta este puerto, hay un lugar donde no se ha liberado esa energía.

Recordó que el año pasado se colocaron instrumentos para medir la presión en el fondo marino, pero será a finales de año que se tomen y analicen los datos por especialistas.

No obstante, adelantó que hay una simulación por inundación por tsunami y en este caso sería en el centro de Zihuatanejo e Ixtapa y el tiempo que se tiene para evacuar, en caso de un terremoto son 13 minutos.