ACAPULCO, Gro., 27 de diciembre de 2013.- El rastro Tipo Inspección Federal (TIF) que actualmente se encuentra en etapa de construcción en el poblado de El Salto, vendrá a cubrir una grave carencia en el manejo sanitario de los productos cárnicos en Acapulco y abastecerá a una población consumidora superior a un millón de personas, sostuvo el secretario de Desarrollo Rural estatal, Humberto Zapata Añorve.

El funcionario señaló que se espera que el rastro quede concluido en un plazo de un año, con una inversión superior a los 80 millones de pesos, que serán aportados a partes iguales por los gobiernos federal y estatal. La primera piedra de las instalaciones fue colocada recientemente por el gobernador Ángel Aguirre Rivero.

El funcionario estatal dijo que resultaba inadmisible que en Acapulco no existiera un rastro en forma, con operación normada y supervisada oficialmente, lo que ha propiciado que durante décadas proliferaran los rastros clandestinos, que constituyen un grave riesgo para los consumidores, por las condiciones deplorables con que operan desde el punto de vista higiénico.

Sobre el rastro TIF de El Salto,  el secretario de Desarrollo Rural explicó que el gobierno municipal aportó el terreno, mientras que los ganaderos de Acapulco hicieron uso de su estructura jurídica para aterrizar los recursos en un proyecto que fue pospuesto durante más de quince años.

Enfatizó el compromiso del gobierno estatal de cerrar los 112 mataderos clandestinos que existen en Acapulco una vez que entre en operación el nuevo rastro, mismo que según especificó contará con dos líneas de sacrificio, una de bovinos y otra de porcinos, así como una planta tratadora de aguas. Tendrá capacidad de sacrificio diario de 250 cabezas de bovinos y 300 unidades de ganado porcino y además “el tratamiento de las aguas residuales del rastro evitará seguir contaminando los mantos acuíferos”, como sucede actualmente.