ACAPULCO, Gro., 30 de octubre de 2019.- El comandante del grupo de la Policía Comunitaria de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), que opera del poblado Lomas de Chapultepec a San Andrés Playa Encantada en el puerto, Eusebio Severiano Rodríguez, denunció que efectivos de la Secretaría de Marina los hostigan e intentan desarmarlos.

En declaraciones a reporteros durante el bloqueo que realizaron policías comunitarios y vecinos de poblados vecinos por los cobros excesivos en el servicio de luz, argumentó que las armas que portan están en regla y que fueron adquiridas con recursos aportados por habitantes de las comunidades que vigilan.

Dijo que no han ampliado la vigilancia hasta la localidad Alfredo V. de Bonfil porque el gobierno se los prohíbe. “Parece que ven delincuentes cuando nos ven, pero la gente nos apoya, nos han pedido que les echemos la mano”, afirmó.

“Son armas del pueblo, no del Ejército, y las hemos comprado con recursos del pueblo que son escopetas, (calibre) .22, no son armas de alto poder”, indicó Severiano Rodríguez.

Añadió que “no estamos peleados con la Guardia Nacional, no con el Ejército; ellos sí son libres para pasar (…) ya hubo un diálogo con el Ejército y la Guardia Nacional, trabajar en acuerdo”.

Aseveró que desde 2016 que tienen presencia como policías comunitarios en la zona turística de Acapulco, lograron erradicar la extorsión que sufrían habitantes de esos poblados y negocios de la franja de arena.

“El gobierno puede pasar, pero no queriéndonos hostigar. La carretera es federal, pero que no nos limiten por lo que tenemos que hacer. Nosotros estamos trabajando tranquilamente. Les hemos demostrado: no tenemos muertes, no tenemos secuestros, no tenemos (cobro de) cuota. Llegamos de la gasolinera de Tres Vidas a Lomas de Chapultepec”, declaró.

El comandante aseguró que su presencia no molesta y “hasta el turismo” se acostumbró, e incluso descartó que cualquier autoridad repliegue la presencia de policías comunitarios en la zona turística del Acapulco Diamante, dado que los habitantes los defienden.