CIUDAD DE MÉXICO, 29 de septiembre de 2020.- El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador aseveró que las manifestaciones que son justas, como las que encabeza el movimiento feminista, deben de tener cuidado con personas infiltradas que participan en las protestas. 

“El movimiento feminista merece nuestro respeto, pero no estoy de acuerdo con la violencia, y además deben tener cuidado con los infiltrados, porque hay mucha gente que esta molesta en el país por los cambios que se están llevando a cabo”, refirió el mandatario durante su conferencia mañanera en Palacio Nacional. 

López Obrador hizo alusión al caso de GINgroup, empresa que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, acusó de financiar a los grupos feministas que mantienen la toma de las instalaciones de la CNDH en el centro de la capital del país.

En este sentido, López Obrador dijo que existen empresas en México interesadas en financiar a grupos sociales para que protesten en contra del Gobierno de México. 

“Antes cuando no se sabía qué estaba detrás, se decía que nosotros no estábamos actuando bien, que yo decía había manipulación y ahora poco a poco ha ido quedando claro de que al igual que como defienden una causa justa, hay un propósito de otro tipo”, recalcó el Jefe del Ejecutivo federal.

El Presidente de la República detalló que incluso las primeras manifestantes que ocuparon las instalaciones de la CNDH decidieron abandonar el inmueble al ser desplazadas por otros grupos.

“El informe que tengo es que en la casa que está tomada metieron alcohol, y entre los manifestantes hubo inconformidades, hubo una escisión debido a esto. En estas circunstancia fue en la que llegó la señora esta (Beatriz Gasca) que mencionó Claudia Sheinbaum a entregar los apoyos y hacer activismo”,aseguró. 

López Obrador dijo que no existe mucha trasparencia al interior de lo que sucede con esos grupos feministas. 

Reconoció que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum no cayó en la provocación que protagonizan  infiltrados en los grupos feministas. 

“Esto no significa estar en contra del movimiento feminista, sino que se trata de no aceptar la violencia, de ningún tipo, y no permitir la manipulación. ¿Qué fue la represión de 1968? Fue el Estado valiéndose de infiltrados, porque siempre existen estos grupos en los movimientos. Nosotros siempre nos hemos cuidado de eso”, abundó el mandatario.

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