MORELIA, Mich., 21 de agosto de 2016.- Solo conocen un mundo devastado, peligroso, lleno de rabia, escombros y muerte. El sentimiento que más han experimentado en sus cortas vidas es el miedo. Los niños sirios, lamentablemente, son quienes a través de sus tragedias han dado al resto del mundo una pizca de idea de lo que es vivir la infancia en un país en conflicto.

En Siria hay una guerra civil desde el 2011, cuando opositores armados se levantaron en contra de Bashar al-Asad, presidente de ese país. Algunos de estos incluso se unieron al Estado Islámico de Irak. Durante dicha guerra, que aún ocurre, han fallecido más de 400 mil personas y quedado casi 2 millones de heridos.

Día a día el resto del mundo parece no recordar la situación, hasta que la foto de algún niño sirio en desgracia se vuelve viral. Según la Unesco, en ese país hay un aproximado de 5.6 millones de niños que sufren situaciones extremas.

A continuación, les presentamos los cuatro rostros inocentes del horror en Siria, que han conmovido los últimos años a través del internet:

Aylan

Su historia le movió el piso a más de uno el año pasado a través de las redes sociales, cuando se difundió la fotografía del cadáver del pequeño niño sirio, de tres años, y su hermanito Galip, en una playa de Turquía llamada Bodrum.

Sus padres, luego de intentar por años conseguir asilo en Canadá sin éxito, decidieron tomar una balsa, junto con otras 10 personas (incluyendo sus a pequeños) para partir hacia Europa, como lo hacen muchos sirios huyendo de la guerra.

Hudea

La niña de cuatro años que se ‘rindió’ ante la cámara fotográfica del periodista turco Osman Sağırlı cambió en gran número de personas la manera de entender cómo es la infancia de un niño sirio, quienes saben, en medio de su inocencia, que deben estar alerta ante la amenaza… todo el tiempo.

Hudea no supo qué más hacer cuando vio el ostentoso dispositivo, la cámara profesional, por lo que alzó sus bracitos en señal de rendición. Se publicó la foto en Twitter y el resto es historia.

La niña es siria, pero vive en Turquía como refugiada, junto a su mamá y sus tres hermanos.

La pequeña del campo de Atmeh

Otra niña que pensó la cámara fotográfica era un arma se encontraba en el campo de refugiados de Jordania, llamado Atmeh, cuando el trabajador de la Cruz Roja, René Schulthoff, intentó capturar su imagen.

La pequeña se rindió con lágrimas en los ojos, entendiendo a tan corta edad lo que significa el dolor, la amenaza y hasta la muerte.

Omran

Este 17 de agosto se difundió en las redes sociales el video del pequeño Omran, un niño sirio de cinco años que salió herido luego de un bombardeo aéreo en Alepo, Siria, mientras dormía en su casa.

El pequeño fue rescatado de entre los escombros y llevado a una ambulancia, donde visiblemente consternado mira a su alrededor y se toca en el lugar de la herida para luego darse cuenta que está sangrando.

Una de las cosas que más conmovió a la gente, según comentarios en las redes, es que el pequeño no llora, probablemente al entender que, al menos, sigue vivo.