Fortalece Guerrero coordinación para atender incidentes con fauna silvestre
ACAPULCO, Gro., 3 de septiembre de 2026.- La investigadora de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Ada Joana Téllez Cruz advirtió que en la barra de Coyuca de Benítez persisten vulnerabilidades naturales, estructurales y socioeconómicas que requieren planes de ordenamiento territorial, capacitación y gestión de riesgos con la participación de autoridades, academia y comunidades.
La investigadora presentó en la escuela de Contaduría y Administración de la Uagro el estudio Vulnerabilidad y resiliencia ante los impactos de los huracanes Otis y John: caso Barra de Coyuca, en el que señala los efectos de los fenómenos naturales.
Durante la ponencia presentada en el Quinto seminario de turismo y cambio climático, Téllez Cruz informó que de más de 50 enramadas que operaban en Barra de Coyuca sólo 23 lograron restablecer sus actividades, por lo cual 57 por ciento continúa sin funcionar, situación que impacta en su economía y limita la capacidad de reconstrucción.
Explicó que durante el huracán John la franja de arena donde estaban instaladas las enramadas desapareció por el arrastre y las fuertes corrientes de la laguna y el río, y permaneció cubierta por agua durante cinco meses, lo que además modificó la morfología del lugar.
Entre las conclusiones del estudio, Téllez Cruz indicó que la ubicación geográfica de Barra de Coyuca, sitio turístico de ese municipio, favorece inundaciones históricas y mantiene expuestas viviendas, infraestructura turística, manglares y actividades rurales.
También señaló que la rápida intensificación de los huracanes dificulta la preparación anticipada de la población y que los impactos consecutivos de Otis y John evidenciaron la falta de planes para enfrentar eventos climáticos y una desconexión entre el desarrollo turístico y la gestión de riesgos.
La investigadora destacó que la comunidad ha mostrado capacidad de resiliencia mediante la organización vecinal, el resguardo de bienes antes de los fenómenos y las labores de limpieza y recuperación de viviendas y negocios después de las emergencias.
Advirtió que esa capacidad comunitaria requiere acompañamiento institucional y políticas públicas que permitan reducir la vulnerabilidad del territorio.
Entre las recomendaciones planteó incorporar la gestión de riesgos y la educación ambiental en los planes de desarrollo, fortalecer la preparación institucional y comunitaria ante eventos consecutivos y vincular a la academia con autoridades y habitantes en procesos de capacitación y planeación.
También propuso impulsar modelos de turismo de baja escala para apoyar los emprendimientos de la propia comunidad, proteger y recuperar las zonas de manglar y regular el crecimiento turístico y poblacional en áreas de riesgo.
Téllez Cruz aseguró que no puede plantearse un turismo sostenible sin analizar primero la seguridad y la capacidad de adaptación del territorio.
La investigación arrojó que Guerrero registró 97.29 por ciento de los daños, frente a 1.15 por ciento de Veracruz.
El estudio se elaboró mediante revisión documental, hemerográfica, análisis cartográfico oficial y trabajo de campo llevado a cabo entre enero y mayo de 2026, y evaluó los efectos del huracán Otis que impactó como categoría cinco en octubre de 2023 y el huracán John que dejó cinco días de lluvias intensas entre el 23 y el 27 de septiembre de 2024.