TLAPA, Gro., 18 de diciembre de 2019.- El director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández expresó que la delincuencia organizada ha comenzado a enquistarse en municipios de la región de La Montaña y ha creado un nuevo patrón de criminalidad que busca tener el control de los ayuntamientos, que es donde hay recursos constantes.

En declaraciones este miércoles, el activista indicó que Zapotitlán Tablas es un foco rojo en La Montaña por desapariciones, asesinatos y desplazamientos, como en Huixtlalzala en donde hay 40 familias desplazadas. Otros municipios en donde se ha recrudecido la violencia es Olinalá, Copanatoyac, Cochoapa y Metlatónoc, dos de los más pobres del país.

Dijo que antes los conflictos en esa región eran agrarios o entre familias, sin embargo, el problema se ha agudizado por las bandas delincuenciales que asesinan, secuestran, roban vehículos y el trasiego.

“Se ha descompuesto toda una nueva delincuencia, ya son grupos armados que tienen vínculos con otros grupos en la región y es una red que hablamos de patrón de macrocriminalidad que se extiende”, dijo.

Dijo que ahora buscan tener el control de las instituciones y desmantelan la de por sí precaria economía que había en la región.

“La delincuencia está brincando hacia el control del poder municipal, en la región donde hay recursos económicos constante y sonante son los municipios (…) la única meta es tener recursos son los ayuntamientos”, dijo.