CHILPANCINGO, Gro., 17 septiembre de 2014.- A más de un año de la devastación causada por la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid, la Montaña Alta de Guerrero se encuentra en las mismas situaciones de pobreza y desastre a pesar de las cifras alegres que dieron a conocer autoridades estatales y federales en una reunión de evaluación en Acapulco, denunciaron comisarios de diversas comunidades.

Al dar a conocer la conformación del Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña Alta, representantes y comisarios de 185 comunidades de al menos 13 municipios enclavados en esa región de Guerrero, informaron que las 16 mil familias afectadas, viven aún en las mismas condiciones ante la falta de apoyos reales hacia ellos.

Ante el total abandono de las autoridades optaron conformar un frente que la semana pasada, el cual marchó en la ciudad de Tlapa de Confort en exigencia de que las autoridades, trabajen en el tema de reubicación y reconstrucción tal y como se anunció después de la contingencia.

Aseguraron que históricamente la Montaña se ha caracterizado por los altos índices de pobreza y marginación, y ahora además, enfrentan las consecuencias que dejaron a su paso las lluvias del año pasado las cuales hasta ahora siguen cobrando estragos entre los habitantes de la región.

El objetivo de la conformación de este nuevo Consejo, es exhortar a que se cumpla a cabalidad con los temas de reparación de caminos, reconstrucción de viviendas y reubicación de las decenas de comunidades que se encuentran en un riesgo latente.

Agregaron que las acciones emprendidas por el gobierno del estado, son un fracaso, y es que, además de la reconstrucción hay un riesgo de una hambruna en la Montaña ante la falta de dotación de granos básicos que anunció el estado.

Adelantaron que buscarán agotar el diálogo con el estado y la federación para que volteen a ver las condiciones reales en las que viven más de 16 mil familias en la Montaña de Guerrero a un año de la devastación de Manuel e Ingrid.