Buscando el regreso

Iniciamos la segunda semana del proceso de desconfiamiento con resultados que no apuntan hacia la normalidad sino a regresar al encierro. El problema fundamental es que tanto los principales agentes toman decisiones tímidas y se muestran renuentes a aceptar los cambios que exige la situación.

Estamos en terrenos inéditos en varios frentes, tanto en la respuesta a la epidemia como en las secuelas económicas, sociales e individuales que está dejando a su paso y es que la contingencia sanitaria que provocó la pandemia del nuevo coronavirus en todo el mundo ha creado uno de los escenarios más desafiantes para la sociedad de los que se tenga registro.

Esta crisis representa un reto formidable y también es una oportunidad para revisar oportunidades, evaluar prioridades, entender tendencias y mejorar nuestro desempeño tanto en lo individual como en lo social y en los negocios.

El sector turismo es uno de los más afectados, ya que debido al confinamiento obligatorio se ha detenido por completo esta rama.

Hasta el momento las autoridades gobierno se limitan a hacer anuncios de reapertura de los negocios y las áreas de recreo pero se carece de una estrategia viable para la recuperación de las actividades en este segmento económico.

Recuperar el turismo implica un reto multifactorial, de ahí la necesidad de la reconfiguración de los procesos productivos y comerciales y de las relaciones humanas está en el núcleo de esta evolución obligada que nos ha lanzado hacia adelante, quizá para darnos una nueva oportunidad como especie y con ello, modificar y optimizar la relación que tenemos con nuestro entorno.
A partir de ese planteamiento general, la recuperación turística en todos los destinos del país, es deseable aunque dependerá de las medidas de planeación y proyección que comiencen a tomarse.

Los puertos del Caribe y el Pacífico serán sin duda alguna los destinos turísticos más afectados de México, sin embargo, sí hay acciones que pueden implementarse a al segmento desde ahora para comenzar con el trabajo de recuperación que se estima comience a partir de los meses de julio y agosto.

Hoteleros, agencias de viajes y de transporte y todos los vinculados con el sector, deberán mantenerse bien informados para a su vez, poder proveer con datos actualizados a sus clientes sobre las medidas de prevención y acciones que toman para contrarrestar la propagación de la epidemia.

La planeación futura será vital, es decir, se puede comenzar a trabajar en proyectos o productos con los que se capte la atención de los turistas. Se tendrá  incentivar el regreso de  los turistas a nuestros destinos y poco a poco retomen su vida normal post pandemia.

Por lo mismo la coyuntura actual debe verse como una oportunidad para mejorar aspectos del sector que se habían postergado por la premura de los periodos vacacionales, tales como diseñar o promover nuevas medidas sanitarias, trabajar en la confianza de los viajeros, apegarse a medidas y protocolos de conservación y diseño de nuevas experiencias turísticas sustentables o ecológicamente responsables.

En esto, será de vital importancia que las industrias de todos los ramos, las empresas de todos los giros y tamaños, incluso los profesionales independientes de las más diversas disciplinas tengan la capacidad de hacer un examen diagnóstico serio, sobre cómo deberán reaccionar a partir de esta “nueva normalidad”, como se ha denominado a la vida que vendrá después del confinamiento.

En matemáticas se usa el término “iteración” para describir el proceso de implementar o probar una función repetidamente, utilizando el resultado de dicho proceso como el inicio de un nuevo ciclo que tiene como resultado algo mejor y superior al punto original, y que a su vez sirve de base para iniciar este nuevo ciclo.

Desde el ámbito personal, hasta el organizacional, empresarial, gubernamental, nacional y supranacional, estamos en un punto de inicio de un nuevo proceso, del que tendremos que salir fortalecidos, a partir de las decisiones que tomemos ahora.

En suma, las empresas que tengan mayor capacidad de visualizar las tendencias y adaptarse a este nuevo paradigma serán las que tendrán viabilidad y proyección de crecimiento a partir de este renovado escenario mundial.

Como lo escribió Charles Darwin en su obra cumbre El Origen de las Especies, publicado en 1859, donde se establecieron las bases de la teoría de la biología evolutiva, los individuos que perseveran no son necesariamente los más fuertes, los más grandes o los más agresivos, son aquellos que fueron capaces de adaptarse mejor a los cambios en su entorno.

Para algunas cosas vale más la astucia que la fuerza diría la abuela.