La otra cara de la muerte

La festividad pagano religiosa del día de muertos presenta la oportunidad para poder razonar sobre de manera preliminar y exploratoria, algunos tipos de eventos homicidas que existen en Guerrero y en el país en torno a la muerte.

Desde luego hay fenómeno bifurcado la muerte no violenta y aquella en la cual participa el uso de la de la fuerza o de algún tipo de arma, independientemente de las motivaciones.

La muerte es un hecho biológico y social, que afecta a todas las sociedades. Es un hecho biológico porque todos los seres humanos en algún momento se van a morir. Con los adelantos de la medicina hay un cambio en las causas de fallecimiento y un incremento en la esperanza de vida de las personas pero no se ha podido evitar la muerte. La muerte ha tenido una gran transformación en el país, hace cincuenta años sus principales causas eran las enfermedades transmisibles, nutricionales o de la mujer, pero en la actualidad son las enfermedades crónico-degenerativas y, según la transición epidemiológica, se observa un aumento relativo de la muerte violenta.

La idea es abordar el contexto situacional del homicidio analizándolo desde dos dimensiones separadas pero interrelacionadas: la estructura y el proceso. Al concebir el evento homicida como una combinación de estructuras y procesos se intenta responder diferentes cuestionamientos relacionados con el contexto situacional del homicidio y el ejercicio cotidiano y no institucional de la violencia en la entidad como en el país.

En el caso de Guerrero hablamos de que la causa de muerte no violenta presenta diferentes categorías relacionadas en principio con la condición socioeconómica y de salud.

Las enfermedades crónico-degenerativas son las principales causas de muerte entre los guerrerenses.  Aquí intervienen factores como los obstáculos en  reducción de la pobreza, el que los habitantes de comunidades de bajo índice de desarrollo humano cuenten con una alimentación deficiente, y las limitantes en el acceso a servicios básicos como el agua y los relacionados con la salud.

Debe señalarse que el gobierno estatal redujo a la mitad la mortalidad materna-infantil, también muy predominante en este territorio suriano, no obstante, pero los factores son cambiantes y si “se baja la guardia” puede volver a repuntar.

La muerte violenta presenta diferentes fenómenos en su mayoría asociados a la delincuencia de diferente nivel tipificado como homicidio doloso

Se considera homicidio doloso a un subtipo del delito de homicidio que se caracteriza porque el criminal busca intencionadamente el resultado de muerte en la victima es los últimos 15 años se observa un crecimiento exponencial de este tanto en Guerrero como el país y asociado al narcotráfico.

Estamos hablando de fenómenos como el asesinato, el feminicidio, el infanticidio, el suicidio y casos en los cuales el homicidio doloso es el punto culminante de la extorsión, el secuestro, el asalto o de algún tipo de venganza.

El problema del narcotráfico, se remonta a épocas anteriores a las sexenales, pero se supone que por mucho tiempo fue “tolerado” por los gobiernos en turno, siempre y cuando estos grupos organizados se concretaran a exportar y tuvieran bien definidas sus áreas de operación. Al paso del tiempo las cosas fueron cambiando.

Desde la época de Echeverría, el Ejército ya participaba, sobre todo en la sierra de Guerrero, luchando contra grupos guerrilleros que iniciaron la época del secuestro.

El crimen organizado creció sin control y amplió sus áreas de acción al secuestro, extorsión y narco menudeo. Los grupos militares desertores formaron el cártel de los Zetas y comenzó la lucha entre cárteles, para conservar sus áreas de influencia. 

El resto de la historia es ampliamente conocido  La inacción  del gobierno de Fox fue patente y entregó a Calderón un País controlado por el crimen organizado en varias importantes regiones del País. La lucha ha fracasado y a la fecha se desconoce que podrá suceder en el futuro.

Por ahora no es la intención exponer la estadística de ambas formas genéricas de la muerte en Guerrero si identificar que en ambos casos la estructura y los procesos de la muerte en la entidad, como está ocurriendo en el país tienen un componente socioeconómico que tienen a agudizarse y que nos llevaría en el corto plazo a un preocupante incremento en el número  de casos rebasando la estadística actual.

La muerte también es un remedio, pero es para usarse a última hora, diría la abuela.