IGUALA, Gro., 4 de junio de 2020.- Más de 200 personas afectadas por la contingencia, comen diariamente afuera del atrio de la parroquia San Francisco, en la calle Guerrero del Centro de este municipio.

Desde antes de la pandemia, la asociación civil Dios La Roca Viva se ha dedicado a brindar apoyo a personas indigentes y de escasos recursos dándoles dónde dormir y qué comer.

Ahora con la contingencia, brinda comida a más de 200 personas diariamente. Desde las 2 de la tarde comienzan a instalar la mesa con comida y platos desechables de unicel para darle de comer a vendedores ambulantes, boleros, limpia parabrisas, limosneros, quienes reciben una ración y se acomodan en algún lugar del atrio para comer.

También se les da comida a personas de escasos recursos que llegan de varias colonias con sus trastes para llevar alimento para su familia, porque les sale más caro el transporte de todos sus integrantes para llegar a comer en el Centro.

Francisco Arellano es el responsable de este proyecto que ya tiene varios años. Ha gestionado el apoyo del gobierno municipal en diversas administraciones para el pago de la renta del local donde ha atendido a pordioseros, indigentes y a personas con problemas mentales dándoles de comer, higiene y dónde dormir.

En la actualidad, el gobierno municipal le apoya con la renta del lugar donde se encuentra la sede de la organización. También han recibido apoyos económicos para este fin, “pero no alcanza para tanta gente”.

Este día, la fila fue larga como casi todos los días. Fue jueves de pozole y es lo que se sirvió  a hombres y mujeres de diversas edades. Eso sí, la mayoría traía cubrebocas como una condición para ser atendido.

Integrantes de la Brigada Payaso del gobierno municipal ayudaron con informar de la importancia de la sana distancia, de lavarse las manos y el uso del cubrebocas. Incluso a quienes no lo traían, les obsequiaron uno.

Francisco Arellano comentó que toda la comida que se distribuye es gracias a diversos apoyos, algunos en efectivo, otros en especie “y hay quienes nos llevan la comida ya preparada para repartir y les decimos que ellos lo hagan para que no haya dudas, pero quieren que lo hagamos nosotros”.

Indicó que la comida se distribuye a todas las personas que llegan hasta que se termine o no haya nadie que pida más.

 Hay quienes llegan con sus trastes y piden comida para cuatro, cinco o seis personas “nosotros se la damos, no nos interesa saber si tienen dinero para comprar su comida, nosotros la damos porque no es nuestra, es de mucha gente que apoyó y no somos jueces para decir a quien sí y a quien no”.

La comida se distribuye de lunes a viernes, de 2 de la tarde hasta que se termina.