ACAPULCO, Gro., 17 de abril de 2020.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenó las amenazas, criminalización y campañas de desprestigio que enfrentan los activistas Manuel Olivares Hernández y Teodomira Rosales Sierra.

Esto, luego de que el Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG) advirtió que detendría para su reeducación al director del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón y al corresponsal de la revista Proceso, Ezequiel Flores Contreras, al tener presuntos vínculos con el Cártel del Sur, aunque a este último no se le menciona en el comunicado de la CNDH.

En el caso de Teodomira Rosales Sierra, también integrante del Centro Morelos, había denunciado que funcionarios del gobierno de Ayutla y policías municipales la hostigaron y criminalizaron durante una protesta de desplazados en la Casa de los Pueblos.

El organismo nacional hizo un llamado urgente al Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas para que se establezcan de manera inmediata las medidas necesarias para salvaguardar su vida, integridad y seguridad personal, así como para que aseguren las condiciones óptimas para que puedan continuar realizando su labor de representación de víctimas y defensa de los derechos humanos en Guerrero.

Por separado, la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) reconoció la lucha y trabajo de Teodomira Rosales Sierra y Manuel Olivares Hernández en la defensa de los grupos más vulnerables desde el Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón.

También condenó la campaña de desprestigio de la que han sido objeto por acompañar a víctimas de desplazamiento forzado interno del municipio de Leonardo Bravo, y dijo que es urgente que autoridades establezcan las acciones necesarias para garantizar su seguridad y para que el Centro Morelos mantenga su labor en la defensa de derechos humanos.