CIUDAD DE MÉXICO, 15 de abril de 2018.- Este domingo, durante su visita a la parroquia de San Pablo de la Cruz, se le acercó al Papa Francisco un pequeño niño, que llorando le dijo al oído que su papá había muerto hace poco tiempo y no sabía si estaba en el cielo.

El niño, de nombre Emanuele, era uno de los menores elegidos para hacerle preguntas al Santo Padre durante la visita a esta parroquia de Roma.

Sin embargo, cuando le tocó el turno, no pudo hablar y comenzó a llorar. Mientras un sacerdote lo consolaba, el Papa le pidió que se acercara y le dijera su pregunta al oído.

Así lo hizo el niño, que durante el trayecto caminó tapándose el rostro. Francisco lo abrazó y luego de conversar por un minuto, Emanuele regresó a su sitio con los demás niños.

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