CIUDAD DE MÉXICO, 23 de septiembre de 2018.- El Cristo del Veneno, la imagen más venerada de la Catedral Metropolitana, volvió a su sitio en el Altar del Perdón, tras dos meses y medio de profunda restauración.

“Nuestra responsabilidad fue rescatarlo en su mayor autenticidad”, aseguró en entrevista con Desde la fe para el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México, el responsable del proyecto, Agustín Espinosa Chávez.

El ex director de Restauración del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reconoció que la imagen no se encontraba en buen estado de conservación, pues fue intervenida hace unos cincuenta años, pero sin la técnica correcta, por lo que fue necesario corregir los errores cometidos entonces.

“Estaba muy mal intervenido, con pastas de cera, de cola, muy mal trabajado”. No obstante –dijo– se pudo garantizar para el futuro el valor artístico, histórico y religioso de esta imagen originaria de Michoacán y que data del siglo XVI o principios del XVII.

“Logramos que la obra se conserve por muchos años, puesto que el material ha sido consolidado, ha sido fumigado y va a tener una vida muy larga sin ninguna otra intervención”.

La clave –agregó– fue respetar “a costa de lo que sea” el material con que se hizo, la caña de maíz. Por ello, eliminaron una cantidad importante de repintes, parches y plastas de la intervención anterior.

La restauración se realizó con el auspicio de Fomento Cultural Banamex y bajo la supervisión de las autoridades eclesiásticas y de gobierno.

El crucifijo fue retirado el 26 de junio y regresó al Altar del Perdón el pasado martes 18 de septiembre.

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