Por Carlos de Jesús Alejandro*

Estimados miembros del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la Organización de Naciones Unidas:

Como parte del tema 4, sobre los mandatos de este mecanismo, me permito compartirles lo siguiente:

El Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas (FPCI) está llamado a desempeñar un rol de alta trascendencia ante el desempeño de muchos Estados nacionales.

Hoy más que nunca se vuelve necesario un espacio como lo es el FPCI, que sirva a los pueblos como mediador entre dos intereses que son antagónicos: los de los grandes corporativos y los gobiernos por un lado, y el de nuestros pueblos indígenas por el otro.

Estimados miembros del FPCI, Hermanos indígenas de todos los rincones del mundo: México es el país con la mayor población indígena del continente americano con aproximadamente 25 millones. México ha pasado a la historia por ser un país que exporta indigenismo.

Desde la creación del Instituto Indigenista Interamericano en 1940, en Pátzcuaro, Michoacán, el Estado mexicano ha venido perfeccionando sus prácticas indigenistas e integracionistas, a tal grado que hoy nuestro país goza en el plano internacional fama de ser un país progresista, sin embargo, la realidad cotidiana dice lo contrario. Ejemplo de ello son los millones de indígenas que viven en extrema pobreza, las muertes infantiles por enfermedades curables, la falta de representación política, entre otras tantas.

Lo que más nos duele es constatar (a propósito de este 30 de abril que celebramos el día del niño en México) que para muchos niños y niñas las únicas opciones que tienen es la migración forzada o enrolarse en actividades ilícitas.

Otro de los fenómenos que está atentando contra nuestra supervivencia es el despojo de nuestros territorios comunitarios a causa de prácticas extractivas. Lo peor es que no contamos con una legislación adecuada que garantice nuestro derecho a decidir sobre el tipo de desarrollo deseamos.

En México es tal la omisión del Estado que a más de 30 años de la adopción del Convenio 169 de la OIT este aún no se ha armonizado y no contamos con una Ley General de Consulta Indígena, a pesar de que legislatura tras legislatura, diversos parlamentarios indígenas hemos presentado diversas iniciativas. Es por ello que la intervención del FPCI puede ser de gran apoyo, tanto para el gobierno federal como para los pueblos indígenas de México.

Esta falta de legislación en materia de consulta facilita la realización de supuestas “consultas” sin que se respeten los estándares internacionales o que se confunda consulta popular y ciudadana con consulta indígena.

Estas dos situaciones se han venido dando con el nuevo gobierno que ha sido necesaria la intervención de nuestra hermana la Relatora Victoria Tauli Corpuz, quien en un hecho inédito envió una Nota Técnica al nuevo titular del Poder Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador y a los integrantes del nuevo gabinete, externándoles su preocupación por la forma en que vienen realizando las consultas indígenas y explicando los elementos mínimos que debe de contener una consulta.

En el mismo sentido, en días pasados el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado Para los Derechos Humanos, Jan Jarab exhortó al Estado mexicano a legislar en materia de consulta indígena a fin de garantizar este derecho.

El derecho a la consulta es una forma de instrumentar nuestro derecho a la libre determinación. Este y muchos otros derechos fueron negados en México por administraciones pasadas ya que ejercieron un poder autoritario, vertical, indigenista, un poder que buscó a todas formas, “a sangre y fuego” integrar voluntaria o forzadamente a los indígenas en una sola sociedad mestiza.

A pesar de que el nuevo gobierno ha iniciado reproduciendo viejas prácticas con la novedad de que se ha apropiado de nuestra simbología y espiritualismo, tal y como lo pudimos observar el 1º de diciembre en el acto posterior a la toma de protesta, en el cual le fue entregado un bastón de mando, es necesario que el Estado mexicano dé un giro a su política y cumpla con sus compromisos internacionales.

Por lo anterior, pedimos a este Foro Permanente que exhorte al Estado mexicano a que en la próxima reforma constitucional aquí anunciada por parte de la delegación oficial de México, se incluya la participación plena de los pueblos indígenas.

Asimismo, exhortamos a los Estados miembros a que sean respetuosos del actual proceso de postulación y selección que renueva a miembros del Foro Permanente y en espacial hacemos un llamado al Estado mexicano a que se abstenga de imponer candidatos, y que acorde a lo prometido, cambie el paradigma de un ejercicio de poder autoritario a uno democrático.

*Ex diputado federal, originario de Xalitla, municipio de Tepecoacuilco, en la región del Alto Balsas, perteneciente al pueblo nahua. Fue fundador y militante del Consejo Guerrerense 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, y de la Asamblea Nacional Indígena Plural por la Autonomía (ANIPA), de la que fue su coordinador nacional. Es defensor permanente de los derechos de los pueblos indígenas. Texto leído en la Asamblea del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU.