ACAPULCO, Gro., 19 de febrero de 2020.- El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Eduardo López Betancourt informó que, en un año, el Tribunal Universitario que preside, ha recibido 470 denuncias contra maestros, alumnos o trabajadores.

Precisó que al menos 282 denuncias, que representan el 60 por ciento, fueron por acoso sexual, de las cuales 230 fueron resueltas con 110 expulsiones definitivas de personal docente, alumnos o trabajadores hostigadores, por los miembros del Tribunal conformado también por hombres y al cual se sumarán dos mujeres, aunque no dijo a partir de cuándo.

López Betancourt indicó que “la gran mayoría, sino es que todos” los expulsados de la UNAM son hombres.

No obstante, puntualizó que el Tribunal sólo atiende asuntos académicos, hay un seguimiento penal paralelo en las denuncias de acoso sexual, cuyas multas aplicadas alcanzan los 40 mil pesos.

Afirmó que los directores de las escuelas son los responsables de la impunidad cuando las alumnas denuncian acoso sexual, pues los directivos “conocen a los acosadores y los protegen, o por lo menos, los cuida para que no sean sancionados”.

Respecto al feminicidio de la niña Fátima en Ciudad de México, opinó que la niñez ha sido abandonada pues no hay medidas de seguridad para dicho grupo poblacional que depende enteramente de sus tutores o padres.

“Al niño se le descuida, no hay una responsabilidad de quien lo debe de cuidar y se presentan los delitos de omisión. Ahí es donde ha fallado el Estado, en tomar medidas de seguridad”, opinó.

El autor de al menos 18 libros relacionados con el derecho, defendió la aplicación de la pena de muerte contra feminicidas o criminales “torvos, perversos” de niños.

“Tengo un tratado de la pena de muerte de editorial Porrúa donde defiendo las razones por las cuales debe existir la pena de muerte. El castigo para torvos criminales debe ser la pena de muerte”, lo que defendió como una opinión técnica y que se debe aplicar en casos de extrema gravedad o abuso como en el feminicidio de la niña Fátima.

“¿Existe la legítima defensa? ¿Puede alguno de ustedes matar a otra persona en legítima defensa? La respuesta tendría que ser sí, por supuesto que sí. La sociedad que se ve afectada con un torvo criminal perverso, como estos que han asesinado a niñas, ¿no merece acaso la legítima defensa social? Es indispensable la pena de muerte”, argumentó.

Añadió que quitar la pena de muerte es un acto oprobioso e irresponsable de la autoridad y de los legisladores. “La pena de muerte se reclama para casos excepcionales”, enfatizó el doctor en derecho.

Acotó que la aplicación de dicha pena deben hacerla jueces capacitados, pues consideró que los actuales carecen de ella. “No podemos entregarle un arma que es de la magnitud de acabar con la vida en personas ineptas, que no estén preparadas, y que lo puedan aplicar con torpeza”, dijo Eduardo López.

El maestro en educación cívica y ética expresó que “hace falta una política femenina severa” que no quede en el discurso o en un cambio de la ley.

En relación a la acusación de hostigamiento sexual en su contra, declaró que es resultado del señalamiento que hizo a Morena de querer controlar la UNAM, e indicó que el caso sigue un proceso judicial porque acusó de daño moral a su denunciante.

Mencionó que han ocurrido cuatro homicidios “dramáticos” de mujeres en la UNAM, relacionados con acoso o violaciones sexuales, sin embargo, señaló que es obligación de las autoridades judiciales intervenir en ellos y prevenir que nuevos delitos sean cometidos.