Bloquean por falta de luz desde hace 5 días en pueblo de Chilpancingo
ACAPULCO, Gro., 30 de agosto de 2026.- El arzobispo de este puerto, Leopoldo González González advirtió que las personas desaparecidas no pueden reducirse a cifras, pues detrás de cada caso hay una familia lastimada, un proyecto de vida interrumpido y una exigencia de justicia y verdad.
Como parte del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas este domingo, el arzobispo llamó a hacer conciencia sobre este problema y recomendó a las familias fortalecer la comunicación con sus hijos, conocer sus horarios, los lugares que frecuentan y posibles cambios de ruta.
También pidió advertirles sobre los riesgos de establecer contacto con desconocidos a través de redes sociales y de aceptar ofertas de trabajo cuya entrevista implique acudir sin la compañía de sus padres.
“Mucho se nos ha orientado sobre la prudencia del manejo de datos personales en las redes sociales, y no deslumbrarnos por ofertas de trabajo cuya entrevista no permite ir acompañados de los papás”, señaló.
González González indicó que estas recomendaciones surgieron de reuniones con colectivos de búsqueda, familiares de personas desaparecidas y agentes pastorales.
Asimismo llamó a los padres a mantenerse atentos ante cambios bruscos de conducta, aislamiento o amenazas, y recomendó conservar fotografías recientes, señas particulares y otros datos que puedan facilitar la localización de sus familiares.
El arzobispo informó que de enero a julio en Guerrero fueron reportadas 394 personas como desaparecidas y 246 de ellas continuaban sin ser localizadas, de acuerdo con las cifras oficiales que citó.
“No se trata de un simple dato estadístico. Cada una de estas personas tiene una historia, una familia que queda profundamente lastimada, un proyecto de vida truncado, un reclamo de justicia y de verdad”, expresó.
Recordó que desde 2011, cada 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, con el propósito de visibilizar a las víctimas, generar conciencia e impulsar acciones para combatir este delito.
González González llamó también a las instituciones a asumir su responsabilidad en la búsqueda de las personas desaparecidas y a la sociedad a acompañar a sus familias y a los colectivos que participan en las labores de búsqueda.
Pidió a las comunidades católicas orar por las víctimas y expresar su solidaridad con quienes continúan buscando a sus seres queridos.