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ACAPULCO, Gro., 30 de agosto de 2026.- Defensores de derechos humanos y madres buscadoras pidieron este domingo a policías municipales de este puerto, romper el silencio y aportar, incluso de manera anónima, cualquier información que permita conocer el paradero de personas desaparecidas y localizar los restos de quienes fueron asesinados.
Durante el encuentro Tejiendo Diálogos por la Paz, en conmemoración por el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, los activistas Julio Mata Montiel y el médico y defensor de derechos humanos José Raymundo Díaz Taboada llamaron a los agentes a asumir que la prevención, la búsqueda, la investigación y la protección de las familias también forman parte de las obligaciones del Estado.
La actividad se realizó en las canchas de la CROM ante policías municipales, encabezados por el secretario, Federico Argumedo, así como representantes de otras corporaciones de seguridad federales, autoridades municipales, especialistas de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) y familiares de personas desaparecidas.
Mata Montiel dijo que la atención institucional no debe limitarse a reaccionar después de una desaparición, sino incluir políticas de seguridad, prevención, búsqueda, investigación efectiva, restitución digna, reparación integral del daño y garantías de no repetición.
El integrante de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia Acapulco señaló que las propias familias han asumido tareas que corresponderían a las autoridades, desde recorrer terrenos y revisar registros forenses hasta documentar expedientes, colocar fichas y buscar indicios.
Advirtió además que normalizar las desapariciones y responsabilizar automáticamente a la delincuencia organizada, impide analizar las acciones, omisiones o posibles actos de aquiescencia de servidores públicos.
“Las personas no desaparecen, no se esfuman en el aire”, planteó durante su exposición, en la que insistió en que la búsqueda debe mantenerse mientras se desconozca el destino de las víctimas.
Díaz Taboada dirigió buena parte de su intervención directamente a los policías.
Les recordó que portar un uniforme no elimina sus derechos humanos y que, una vez terminada su vida institucional, vuelven a ser civiles expuestos a las mismas condiciones de inseguridad que el resto de la población. “Cuando ustedes se quitan el uniforme son personas civiles”, les dijo.
El activista señaló que integrantes de corporaciones policiacas y militares también han sido víctimas de desaparición y afirmó que ninguna persona está exenta de sufrir una violación grave a sus derechos humanos.
Pidió a los agentes reflexionar además sobre las consecuencias que una desaparición provoca no solamente en la víctima directa sino en madres, padres, esposas, hijos, hermanos y demás familiares.
Díaz Taboada subrayó que la disciplina y la cadena de mando son elementos centrales de las instituciones armadas y policiacas, por lo que las autoridades pueden incurrir en responsabilidad tanto por actos cometidos como por omisiones.
En la misma cancha, Socorro Gil Guzmán relató frente a policías municipales que Jhonatan Guadalupe Romero Gil y Carlos Ignacio Rojas Montes de Oca fueron detenidos el 5 de diciembre de 2018 cuando se dirigían a jugar futbol.
Socorro Gil explicó que estudios genéticos relacionaron con ella un cráneo encontrado en septiembre de 2022 y que espera resultados de la Fiscalía General de la República para contar con una confirmación adicional y aclaró que localizar ese fragmento no terminó su búsqueda.
“Yo solamente les pido, les ruego y les suplico que quien sepa dónde están los restos de mi hijo me diga dónde están. Necesito encontrar los restos de mi hijo”, clamó.
Explicó que después de casi ocho años está cansada de excavar y buscar, y quiere recuperar los restos que faltan para darle sepultura digna a Jhonatan.
“Ya no quiero abrazar una fotografía”, expresó durante su testimonio.
También pidió que quien tenga información pero tema identificarse utilice llamadas, perfiles anónimos o el Buzón de Paz instalado durante la actividad.
Socorro pidió que el mecanismo no sirva únicamente para obtener información sobre su hijo, sino sobre cualquiera de las personas desaparecidas que buscan las familias.
Cecilia Balanzar Campos hizo una petición similar por su hijo José Alberto García Balanzar, desaparecido el 25 de mayo de 2023 después de una detención que ella atribuyó a policías municipales en la colonia Renacimiento.
La mujer relató que testigos preguntaron a los agentes por qué se llevaban a su hijo, pero no obtuvieron explicación, y afirmó que desde entonces desconoce su paradero.
Cecilia Balanzar contó que José Alberto dejó a su esposa embarazada y que la niña reconoce actualmente a su padre por las fichas de búsqueda.
“Yo no quiero la foto. Yo quiero que la niña le dé el beso a él, a mi hijo, a José”, expresó.
Pidió a quienes tengan cualquier dato que lo hagan llegar incluso anónimamente y reclamó que las familias sean estigmatizadas por buscar.
“No nos etiqueten”, demandó antes de señalar que ninguna madre tendría que estar en las calles buscando a un hijo.
Las dos mujeres coincidieron en que cualquier información, aunque parezca mínima, puede representar una posibilidad para encontrar a una persona, recuperar restos o permitir que una familia termine años de incertidumbre.