CIUDAD DE MÉXICO, 05 de agosto de 2018.- Si bien el acercamiento entre sectores históricamente enfrentados parece una posibilidad, actualmente suena muy difícil un ensamble de posturas opuestas, advirtió la Arquidiócesis de México.

Sin embargo, sostuvo, pese a las diferencias de opiniones, definitivamente se puede avanzar –mediante el factor “respeto”– por el camino del destrabe de esos nudos sociales que sólo abonan a las desarmonías de una nación.

A través de su editorial dominical titulada Espíritu de diálogo, la Iglesia católica afirmó que, apenas anunciados los primeros cambios por venir en los distintos niveles de gobierno, los halagos y las críticas no se han hecho esperar en los diferentes medios de comunicación.

“Lo que políticamente ha parecido bien a unos mexicanos, ha sido visto de manera distinta por otros. Bajo este escenario nacional de divergencias, ¿será posible avanzar juntos en la solución de problemas que han mantenido a la sociedad dividida por años o por décadas?”, cuestionó.

“Temas de división hay innumerables, basta echar un vistazo a nuestro elenco de convicciones que podrían dar pie a insultos de unos con otros”.

Afirmó que como miembros de una sociedad polarizada, seguramente la mayoría cuenta con un catálogo de insultos para quienes tienen opiniones enfrentadas o contrarias.

“Pero esos insultos no terminan en sí mismos, sino que dan pie a otros que al igual pretenden aniquilar el derecho de la persona a ser ‘respetable’. Insultar a alguien es decir a la gente: ‘Este no merece ser escuchado, pues en su defecto, necesariamente opina mal’, ha explicado el Santo Padre”, recordó respecto a las palabras del Papa.

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