ACAPULCO, Gro., 14 de abril de 2019.- Vendedores ambulantes de Zitlala, Ciudad de México y Estado de México ven el Domingo de Ramos como una doble oportunidad: comercializar sus productos y vacacionar en este puerto.

Desde este viernes comenzaron a llegar para, en algunos casos, empezar a hacer las palmitas que venden en la plancha del Zócalo, justo afuera de la Catedral Nuestra Señora de la Soledad.

En un pasillo ubicado en los alrededores, donde en meses anteriores han ocurrido ataques armados, se encuentra Jesús Noriega, originario de Zitlala, tejiendo las cruces y ramos para la celebración, cuyo costo varía de los 10 a 15 pesos.

 Jesús reconoció que las ganancias son pocas, pero dijo aprovechar la visita a Acapulco para ir a la playa, visitar a sus amigos, e incluso trabajar en otro negocio para juntar más dinero. “Vine a visitar a mis amigos y conocidos, además a conocer, ir a la playa, pero la verdad es que me voy a quedar un rato aquí a trabajar”, expresó.

Metros más adelante se encuentran vendedores de Ciudad de México y Estado de México. Hay familias completas, incluso niños apoyan a los adultos en las ventas de los artículos que tienen distintos diseños.

Guadalupe Contreras de la delegación Iztapalapa, admitió que el negocio es redituable ya que consiguen sus productos en bajos precios para revenderlos en esta ciudad y a su vez, aprovechar para disfrutar la ciudad. “Vendemos, hacemos un poco de dinero y pues también descansamos y viajamos con toda la familia, nos vamos a regresar el martes”, contó.