IGUALA, Gro., a 19 de marzo de 2014.- Un centenar de ejidatarios de las comunidades de Santa Teresa, municipio de Iguala, Las Tunas, Sabana y Lázaro Cárdenas, bloquearon el nuevo basurero que improvisó el ayuntamiento de Iguala, luego del cierre de su tiradero a cielo abierto que mantienen tomado también ejidatarios que reclaman el pago de 540 mil pesos por el uso de suelo durante 18 meses.
Los inconformes impidieron, a partir del pasado lunes, que el ayuntamiento de Iguala arroje sus desechos sólidos en un terreno de 48 hectáreas, ante el riesgo inminente de que la basura y el escurrimiento de lixiviados contamine sus terrenos de cultivo y mate su ganado.
Cabe mencionar que el jueves de la semana pasada, ejidatarios de Iguala bloquearon de forma indefinida el tiradero municipal a cielo abierto para exigir al gobierno perredista, de José Luis Abarca Velázquez, el pago de 540 mil pesos por 18 meses que les adeuda, 30 mil pesos al mes, por el uso de tierras ejidales para el depósito final de la basura y que en gobiernos anteriores así han operado.
Por lo anterior, el viernes en una sesión extraordinaria de cabildo, por mayoría de votos se aprobó “al vapor” la compra de un terreno de 48 hectáreas en el ejido de la comunidad de Las Tunas perteneciente al vecino municipio de Tepecoacuilco de Trujano, con valor de un millón 500 mil pesos.
El terreno que adquirió el ayuntamiento de Iguala se ubica en la comunidad de Las Tunas a unos 25 kilómetros de esta ciudad, sobre la carretera México-Acapulco. Para llegar al terreno donde está el basurero, se toma la desviación de terracería a la comunidad de Las Tunas y a unos tres kilómetros está el terreno donde se arroja la basura a cielo abierto.
De acuerdo a versiones, el alcalde de Tepecoacuilco, Antonio Galarza Zavaleta, había autorizado el tiradero de basura, por lo que el viernes y sábado el municipio de Iguala empezó a arreglar los accesos al terreno, aplanar el terreno y a depositar las más de 150 toneladas de basura que se generan en Iguala diariamente.
Ante esta situación, ejidatarios de cuatro comunidades se opusieron y tomaron al tiradero para impedir la contaminación de sus tierras de cultivo y mantos de agua, por lo que el alcalde José Luis Abarca y una comisión de ediles, se reunieron en la comisaría municipal de Santa Teresa con unos 100 ejidatarios, quienes eran encabezados por el comisario de esta comunidad José Guadalupe Jiménez.
Sin embargo, era tal su molestia, de los productores del campo que impidieron a las autoridades municipales siquiera pronunciar una palabra, diciéndoles de manera categórica que no permitirán el depósito de los desechos de Iguala en terrenos del municipio de Tepecoacuilco.