Desde hace meses no veo el show mañanero del presidente. Francamente no tengo paciencia para escuchar ocurrencias, desplantes e indirectas viscerales durante dos horas. Si acaso veo algún resumen de los muchos que circulan.

Este miércoles presentó el plan para el regreso de lo que llama “la nueva normalidad”. Lo anunció con tanta vehemencia que ocurrió lo que siempre ocurre cuando anticipa algo trascendental: nada, porque el plan no incluye nada más allá de lo que ya se sabía. Eso sí, lo presentó muy adornadito, incluyendo hasta un semáforo muy colorido y un rosario de buenas intenciones, pero la mayor parte de esos buenos propósitos chocan contra la realidad que no se vive en palacio nacional, que es la otra realidad,  la realidad descarnada que padecemos la mayoría de los mexicanos.

Resultaría muy prolijo y aburrido hacer un análisis de todos los puntos, la mayoría inconsistentes del mentado plan, pero vamos a centrarnos sólo en uno: el regreso escalonado a las clases presenciales.

Según se dijo, a partir del lunes 18 de mayo, es decir dentro de cuatro días se reanudarán las actividades “sociales y educativas” en 269 municipios del país, que se ubican en quince entidades. En esos municipios, según se detalló, no existen casos confirmados de coronavirus ni tienen vecindad con otros municipios donde existen contagios.

En base a ese criterio, en Guerrero únicamente serían doce municipios sin vecindad ni contagio, pues según dio a conocer este mismo miércoles el secretario de salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, se confirmó el primer caso en Pilcaya.

En base al planteamiento federal esos doce municipios serían los únicos en Guerrero que regresarían a clases en próximo lunes, la mayoría de ellos se ubican en las regiones de la Montaña y la Costa Chica. Es más, se anunció que en esos municipios a partir de mañana 14 de mayo y hasta el domingo 17 se implantarán “cercos sanitarios”, lo que quiera decir eso, para garantizar el regreso a sus actividades de los educandos, maestros y administrativos.

Eso está muy bien, por lo menos en las proyecciones muy adornadas de la mañanera, pero si se acaba de detectar un caso de Covid 19 en Pilcaya, ¿qué pasará si de hoy al lunes se detectan casos en otros municipios que se encuentran libres del virus hasta el momento y que la 4T, tan dada a la propaganda como siempre, llama “los municipios de la esperanza”? ¿Se va a anunciar que siempre no y que todo mundo regrese de nuevo a su casa?

Al respecto, creo que el gobernador Héctor Astudillo Flores abordó el tema y con mucha claridad y prudencia publicó en su cuenta de Twitter este miércoles a las 13.15 horas exactamente: “En Guerrero estamos analizando junto con el secretario de Educación (Arturo Salgado Urióstegui), la forma en que podamos concluir el ciclo escolar en Guerrero, ya que consideramos que en este momento no hay condiciones para regresar a clases”.

Muy cierto. Y yo agregaría, ¿si a estas alturas ya se lleva avanzado más del 70 por ciento del ciclo escolar, por qué no concluirlo en línea, sin exponer a todo el mundo y finalmente buscar la manera de ejecutar el procedimiento de validación de estudios? ¿No sería eso lo más sensato?