CHILPANCINGO, Gro., 20 de mayo de 2019.- El secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame, acusó que el obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza “está cargado de soberbia, miente y difama”, luego de que el prelado lo señalara de la falta de sensibilidad con los pueblos, porque se la pasa “sentado en el escritorio y tomando café”, en referencia a la atención de seguridad que demanda la comunidad de Rincón de Chautla, Chilapa.

Entrevistado este lunes en Noticiero al Instante de la estación de Radio Capital Máxima en Chilpancingo, dijo que en las declaraciones del obispo se falta a la verdad porque la Secretaría cuenta con colaboradores como los subsecretarios Martín Maldonado, Norma Yolanda Armenta y Fernando Jaimes, quienes de manera constante atienden conflictos en la entidad.

El funcionario calificó a Rangel Mendoza como protagónico y apuntó que el obispo es un líder espiritual que ha transgredido las leyes de asociaciones religiosas, y se ha tenido que mencionar ante la Secretaría de Gobernación porque no se puede permitir que ningún líder religioso violente la normatividad establecida.

“El obispo debería reconocer las palabras de Jesús: dar a César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, pero el obispo quiere para Dios lo que es del César”.

Agregó que se le informó al obispo de los riesgos que puede tener por intentar negociar con los grupos criminales, sin embargo, respondió que “se le quería poner un bozal” y de que el gobierno lo estaba espiando.

“Le mandé una carta pidiéndole que puesto que lo que él había señalado carecía de fundamento merecía yo una disculpa pública, guardó silencio. Me llamó la atención porque se supone que debe ser un pastor humilde que debe reconocer sus errores, pero él está cargado de soberbia y miente y difama”, sostuvo.