Avanza la capital en el tema de seguridad

Esta semana el alcalde de Chilpancingo, Antonio Gaspar Beltrán, de filiación política perredista, rindió su segundo informe de labores al frente de la administración, con la nueva usanza que seguramente llegó para quedarse: de manera virtual.

Es ampliamente conocida por los capitalinos la precaria realidad que, en prácticamente todos los aspectos, enfrenta el ayuntamiento desde hace varios años. Esa circunstancia, en parte herencia del caótico periodo anterior y también en parte generada por la devastadora crisis que ya se venía gestando desde el inicio del gobierno de AMLO y que ahora con la pandemia ha recibido gran impulso, ha convertido la acción de gobernar a la capital en un diario desafío.

Hay que destacar, sin embargo, el buen talante que ha plantado el alcalde para enfrentar todo ello. Gaspar Beltrán no sólo no se ha dejado avasallar por los problemas, sino que ha enfrentado con firmeza y prudencia desde el inicio el evidente desdén federal, pero también ha sabido fortalecer la buena relación con el gobierno del estado, lo que le ha evitado sortear múltiples carencias.

Uno de los temas donde el énfasis ha sido notorio, ha sido el de seguridad pública. Lamentablemente en muchas ocasiones los ciudadanos tenemos la memoria muy corta. Se olvida, por ejemplo, que el alcalde recibió una administración con una corporación policiaca prácticamente desmantelada, intervenida y desarmada.

Los esfuerzos tanto presupuestales como humanos invertidos en los últimos dos años en esa materia, no sólo han permitido volver a crear un cuerpo policiaco funcional, sino que ha permitido dar buenos resultados en contención, disuasión y prevención del delito, según confirman los datos que aporta el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

En resumen, en materia de seguridad, los capitalinos están mejor protegidos ahora que hace dos años y ese esfuerzo continuará hasta el final del periodo, según confirmó Gaspar Beltrán, quien además detalló que a ese rubro se han destinado más de 49 millones de pesos en recursos presupuestales. También señaló que se ha mantenido un esfuerzo constante para poder solventar un salario digno en favor de los elementos policiacos y recordó que la capital ya cuenta con un sistema de videovigilancia C2 para mantener monitoreados los puntos estratégicos.

También ha habido avances en otras materias, como el mejoramiento de la infraestructura hidráulica, con acciones coordinadas con el estado y la federación, así como la ejecución de obra pública, con acciones que en su mayoría eran demandadas por los ciudadanos desde hace muchos años.

Quizá el talón de Aquiles de la administración continúe siendo la CAPACH, ente que si no recibe una cirugía mayor, nunca va a operar con eficacia y solvencia. Su quiebra es más que evidente. No dudo que el alcalde pueda resolver muy pronto el urgente reclamo de los trabajadores de esa paramunicipal, que no han recibido el salario quincenal y otras prestaciones y que, como se ha visto, no cesan de manifestarse con toda justificación.

Cubrir esos salarios ya devengados, unos de los más bajos en el escalafón oficial, es de elemental justicia, porque en CAPACH quienes bien ganan, obvio, no son los de base. Por todo ello, no dudo de la pronta solución al tema de ese alcalde con evidente sentido humano que es Antonio Gaspar Beltrán.