Inicia un proceso electoral realmente complicado

Con lo que necesariamente serán las características que impondrá la nueva realidad que el mundo vive debido a la pandemia, se inició esta semana en México se manera formal el proceso electoral 20/21, que convocará a las urnas a unos 92 millones de electores que en el país cuentan con su credencial para votar actualizada.

Independientemente de la numeralia, que es desde luego abrumadora, pues se tratará de una elección concurrente en la mayoría de las entidades, este proceso será tan suigéneris, que incluso corre el riesgo de ser exitoso en cuanto a derrotar o por lo menos abatir, ese fenómeno pernicioso para toda democracia que es la abstención.

Veremos si tanto el INE como los organismos electorales locales tienen éxito en esta responsabilidad, porque evidentemente es imposible a éstas alturas contar con un plan B, que permitiría a los ciudadanos votar de manera no presencial, ya que serían abrumadores los condicionamientos legales, jurídicos y políticos para integrarlo, además de que se acabó el tiempo para ello.

Esta complejidad fue reconocida por el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, quien luego de destacar que estarán en juego más de 21 mil cargos de elección popular en todo el país, recordó que el Consejo General del INE también tomó  protesta este lunes a los vocales ejecutivos de las 32 juntas estatales, que fungirán como presidentes de los consejos locales para el proceso federal y los 32 locales.

En Guerrero, donde el proceso formal inicia el miércoles 9, tendremos elección de gobernador, diputados locales y cabildos municipales, independientemente de que a nivel federal se renovará la Cámara de Diputados. Con esto, en nuestra entidad estarán en juego muchos cargos, con la participación de un gran número de candidatos, tanto de los partidos que ya cuentan con registro, como de los que están en proceso de recibirlo a nivel federal, que como van las cosas no serán muchos.

Como se ve en estos momentos el panorama, se anticipa un camino igualmente complejo para la eventual integración de coaliciones partidistas, tampoco la tendrán muy fácil quienes eventualmente se lancen a través de la figura de candidaturas independientes. Sería prolijo detallar ahora los casos de algunos partidos y aspirantes, pero la erosionada y conflictuada actuación de todos, incluido Morena, no anticipan una contienda electoral tersa, por el contrario, habrá extrema polarización y muy rápida erosión de muchas figuras.

Adicionalmente habrá que agregar ahora los efectos del Covid en todo esto, porque el virus también tendrá papel protagónico, de muchas maneras, para bien y para mal. Por lo que hace a la gubernatura, cuya campaña formal iniciará en marzo, estamos en septiembre y en ningún partido se aprecia alguna figura que contundentemente pudiera ser nominado. Aspirantes hay muchos por todos lados, de los que van en serio y de los que sólo cachondean para negociar, de todo hay.

De algo estoy seguro, de que habrá emoción, la habrá, de que se desbordará el trabajo jurisdiccional, también, porque muchos casos terminarán en tribunales, de que serán un proceso y unas campañas totalmente diferentes, por supuesto. Veremos al final quiénes cuentan con  creatividad, habilidad y determinación para convocar a un electorado cada día más hastiado de la política y de los partidos.