Reforma electoral a contrarreloj

Con la novedad de que la pandemia, que todo ha alterado, se le atravesó también al tema electoral en México, porque resulta que ya se acabó mayo y con ello la posibilidad de llevar a cabo reformas pendientes, porque la Constitución sólo permite aprobar modificaciones en esa materia hasta 90 días antes del inicio del siguiente proceso, que en este caso será en septiembre.

A nivel federal se quedó en el limbo la pretensión, muy controvertida por cierto, de permitir que diputados en funciones pudieran hacer campaña para reelegirse sin solicitar licencia. Ese dictamen impulsado por Morena y sus partidos satélites, el PT, PES y Verde, ya no avanzó y francamente huele a cadáver porque ya previamente la minuta había sido congelada en el Senado.

Donde también, para no variar, están sobre el filo de la navaja en cuanto al plazo para efectuar la serie de reformas electorales pendientes, que en su mayoría son muy importantes, es en el Congreso de Guerrero. Esto no extraña, porque los desacuerdos, confrontaciones, enfrentamientos y ausencia de consensos y de voluntad para alcanzarlos, han sido la tónica de esta 62 Legislatura.

En muchas ocasiones ese ambiente de constante pleito y diferendo ha sido originado por la propia fracción mayoritaria que integran los diputados de Morena, quienes muy rara vez han sido capaces de ponerse de acuerdo entre ellos para sacar adelante algún tema sin que terminen raspados. Esto no debe extrañar cuando existen obviamente dos grupos en disputa en el interior de la fracción.

Esta semana será decisiva para reformas tan importantes como la violencia política en razón de género y la paridad tanto en la integración de la próxima legislatura, como los cabildos municipales, así como otros temas electorales muy trascendentes, que son del interés de unos sí y otros no, como siempre, pero que es urgente desahogar.

Si los diputados locales no son capaces de consensar esta semana para que, una vez aprobadas, las reformas se publiquen en el Periódico Oficial del Estado, pues adiós, chao, bye. Algunos temas deberán ser resueltos por el IEPC y el Tribunal Electoral del Estado y otros quedarán para la próxima. Ni modo.