La tragicomedia del manejo del Covid 19

Si no fuera por el terrible y doloroso saldo de muertes que está dejando a su paso, se podría decir que el manejo de la pandemia del Covid 19 en México tiene todos los visos de una verdadera tragicomedia.

Vea usted si no. Entre el 27 de febrero, fecha en que se confirmó el primer caso de la enfermedad en el país y el 3 de junio, transitamos entre la cínica frivolidad presidencial que convocaba a todos a seguir saliendo y hacer una vida normal, a las constantes contradicciones entre AMLO y su staff de celebridades especializadas en temas científicos que con el paso del tiempo se han venido desgastando a tal grado que ya parecen caricaturas.

En ese lapso nos han hablado en muchas ocasiones de sus predicciones sobre el comportamiento pandémico, que finalmente han resultado fallidas y que por ende ya muy poca gente cree.

Que si el pico de contagios llegará en tal fecha, que no, que en tal otra fecha, que tampoco, que se retrasó, que ya merito. Que ya se “domó” la curva de contagios, célebre pifia del señor López, y que no se ha domado todavía, o que ya casi casi se doma, o que ya va bajando, cuando en realidad va subiendo.

Esa feria de contradicciones diaria, los esfuerzos por tratar de explicar que todo va bien según las predicciones, cuando en realidad un día se da una versión y al otro día se da otra, han convertido en un mero show mediático las conferencias nocturnas de Hugo López Gatell y compañía.

Lo cierto es que, según los datos “oficiales” difundidos este miércoles, a los que no les acredito cero credibilidad porque hay innumerables testimonios de que existen subregistros, el número total de muertos por el virus asciende a 11 mil 729, entre tanto el número de contagios confirmados se elevó a 101 mil 238.

Ciertos o no, esos mentados datos revelan que doña Susana Distancia simplemente está fracasando, porque por más que grita por todos lados, pues ya muy pocos le hacen caso, también demuestra que el #quédateencasa ya tiene hastiados a quienes llevan más de dos meses de confinamiento y han empezado a salir, en muchas ciudades en tropel. Y de las medidas de higiene y contención, mejor ni hablamos, sólo hay que ver que quien usa cubrebocas generalmente lo carga como bufanda o diadema, si es que lo portan.

Es obvio que estamos en el punto álgido de la pandemia, ese famoso pico que parece eterno, por lo que independientemente de estos bandazos informativos de un gobierno federal torpe y errático, debemos asumir la responsabilidad de cada quien cuidarnos y cuidar a los demás.

¿Y el tema de la otra pandemia, la económica? Ese lo dejaremos para después, porque nada más en Guerrero habrá que imaginar cómo le vamos a hacer para rescatar la actividad turística, que es de la que vive en estado, si está a nivel casi de cero en ocupación. Esa es una muy buena pregunta, sobre todo con un gobierno federal al que el turismo le viene valiendo una pura y dos con sal.