CHILPANCINGO, Gro., 18 de diciembre de 2013.- La migración en México siempre ha existido, sobre todo hacia Estados Unidos, pero también la hay en el contexto rural interno. Los flujos migratorios de carácter rural-rural ha ido en incremento, sobre todo en el estado de Guerrero, así lo detalla un informe publicado por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, titulado “La Montaña de Guerrero: tierra de mujeres migrantes”.

El estado ocupa el quinto lugar de migración al extranjero y el primero a nivel nacional de migrantes internos.

Las mujeres indígenas migrantes son mujeres que han ido forjando su vida, sus sentimientos y su autopercepción a partir de su caminar por surcos de cultivo, cubiertas por paliacates que no sólo difuminan su rostro, sino que las silencian.

Foto 1.- Campo agrícola durante una jornada de recolección en uno de los estados del norte del país que recibe a miles de migrantes indígenas para trabajar durante una temporada.

Foto 2.- Las dos jóvenes indígenas de la izquierda y la primera de la derecha, son tres de las integrantes del Consejo de Jornaleros Agrícolas que atiende a migrantes de distintas regiones de La Montaña haciendo diversas labores sin que tengan asegurado un sueldo durante los meses que laboran a veces hasta para dar de comer a mil jornaleras y jornaleros agrícolas de La Montaña.

Foto 3.- Mujer originaria en la Unidad de Servicios Integrales para jornaleros agrícolas en la montaña alta del Guerrero.