CIUDAD DE MÉXICO, 4 de julio de 2020.- En plena aceleración de contagios de una pandemia que parece no ceder ante las medidas de mitigación, las salas de los hospitales se reconvirtieron en azarosos campos de batalla de horas, días y meses. El personal médico está enfrente de esta guerra epidemiológica que trajo el Coronavirus SARS-CoV-2.

Cynthia Espinoza, una enfermera especialista intensivista de 36 años que trabaja en un hospital Covid 19 de Ciudad de México, habla de su experiencia como parte medular en esta crisis sanitaria que comenzó en México el 28 de febrero cuando se anunció el primer caso de la enfermedad en la capital del país.

Se trató de un mexicano que había viajado a Italia y tenía síntomas leves; horas después se confirmó otro caso en Sinaloa y un tercer caso de nuevo en la Ciudad de México. El primer fallecimiento por esta enfermedad en el país ocurrió el 18 de marzo de 2020. La batalla apenas comenzaba.

Para el personal de Salud mexicano, al igual que al del resto del mundo, no hubo una alarma que les avisara en qué momento su vida en los centros de trabajo daría un vuelco para atender de manera masiva a tantas personas contagiadas por Covid 19. Tampoco se les dijo cuándo terminará.

Con 11 años de labor, ella atiende a pacientes en dos instituciones, en el IMSS y para el ISSSTE de Tacuba y cuando llegó el primer paciente asumió que su hospital sería hospital Covid 19.

El primer paciente

Era un hombre que además de todo, tenía una fractura en fémur y como en todas las incidencias en el hospital entran como sospechosos hasta no demostrar lo contrario. Hasta que no le realicen el isopado y salga positivo pues ya se considera un paciente Covid y él aunado a una fractura de fémur, pero en primera instancia todos son sospechoso y ante la sospecha se toman las medidas necesarias para poder atender al paciente.

Te desapareces. Cuando ingresas al área de Covid ya te desapareces por completo hasta seis u ocho horas máximo por el tiempo del retiro del equipo, que te sanitizas, te bañas, pero son en promedio unas seis horas diarias por turno.

La enfermera reconoce que la afluencia en los hospitales no es por temporadas, pues siempre hay pacientes. Sin embargo, atender a pacientes Covid 19 es diferente a otras enfermedades en las que ya existen algunos parámetros de comportamiento.

Hay muchos decesos de personas ante esta enfermedad, pero así como hay decesos, en automático hay ingresos, y el nivel de estrés y ansiedad se ve más marcado.

Para ella y sus compañeras es una preparación hasta psicológica porque no saben cómo les va a ir en cada guardia. Además del temor, también hay incertidumbre porque tienen familia que los espera en casa o con quien tienen que regresar.

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