ACAPULCO, Gro., 3 de abril de 2019.- La antropóloga y principal referente académica del feminismo en México, Marta Lamas, afirmó que el movimiento #MeToo es una “protesta legítima”, pero señaló que la ausencia de protocolos para hacer las denuncias es un problema “fuerte y real”, y que se necesita equilibrar la presunción de verdad con la presunción de inocencia.

“El fin no justifica los medios. El fin de poner un alto a las barbaridades o agresiones y abusos que se están denunciando no se puede lograr si vulneras una serie de derechos en el camino”, indicó en entrevista para el noticiero Aristegui En Vivo.

Agregó que las denuncias anónimas son preocupantes y pueden significar un problema “no porque piense que todas son falsas”, sino porque “dan cabida a venganzas y resentimientos y que pueden incidir de manera negativa”, apuntó.

Ante esta dinámica, Lamas consideró importante continuar el debate sobre lo que se considera acoso, para diferenciar las actitudes que tienen la condición de abuso sexual de las que no.

Indicó que “el acoso implica asedio, implica una conducta repetitiva pero la sociedad utiliza el término acoso para pequeños gestos que no implican un asedio (…) las descripciones sexuales o los términos de requerimientos con connotación sexual no son acoso, a menos que el comentario se vuelva consistente”.

Sin embargo, reconoció que estas expresiones molestan más en la actualidad debido al contexto “brutal de violencia estructural” que enfrentan las mujeres mexicanas.

La catedrática señaló que el movimiento #MeToo servirá para que los hombres entiendan que las conductas violentas ya no se van a tolerar, “que hay ciertas cosas que de alguna manera antes se aceptaban y ahora ha cambiado la sensibilidad de las mujeres”, afirmó.

Reconoció que “sí hay abuso, sí hay acoso, pero también hay hipersusceptibilidad, también hay enojos que vienen de otro lugar, también hay resentimientos personales” de algunas mujeres, sin que esto implique que haya que minimizar la violencia de género, subrayó.

Marta Lamas aceptó que este es un tema “hipercomplicado”, por lo que celebró que se hable de ello, pero reiteró que es necesario impulsar a las instituciones para que tengan mecanismos para recibir las denuncias.

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