ACAPULCO, Gro., 19 de noviembre de 2019.- La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz en Guerrero, que preside el gobernador Héctor Astudillo Flores, exhortó al alcalde de Zirándaro, Gregorio Portillo Mendoza a sumarse a las tareas de las autoridades civiles y militares para facilitar los esfuerzos que garanticen la seguridad en ese municipio, situado en la región de la Tierra Caliente.

En un comunicado se informó que el secretario de Gobierno estatal, Florencio Salazar Adame, se comunicó con el alcalde Gregorio Portillo Mendoza, para exhortarlo a fin de que con oportunidad informe al gobierno del estado sobre los problemas de seguridad en Zirándaro, habida cuenta que el alcalde se trasladó a Ciudad de México, en busca de apoyo sin tomar en cuenta a las autoridades locales.

El alcalde Portillo se comprometió a acudir a una sesión de la Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz en los próximos días.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública del Estado, David Portillo Menchaca, informó que el Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Policía Estatal instalaron un puesto de revisión en la comunidad de La Calera y realizan patrullajes de vigilancia y disuasión del delito en caminos y localidades como El Chivo, La Palma, La Parota del Cuartel, Los Huajes, Los Alacranes, San Rafael y El Naranjo, así como en la Sierra colindante con el municipio vecino de Coyuca de Catalán.

En tanto, el comandante de la 35 Zona Militar, Ernesto Ávalos Pardo, informó que en Zirándaro, soldados adscritos al 34 Batallón con sede en Ciudad Altamirano, realizan reconocimientos disuasivos y actividades de proximidad social, con el fin de tener mayor información y dar protección. No se tuvo conocimiento que haya intentos de grupos armados de tomar la cabecera municipal, como ha informado el alcalde. Por otra parte, se verifica el número de posibles desplazados.

La presencia de la Defensa Nacional y Policía Estatal tiene el propósito de inhibir los actos delictivos y restablecer la tranquilidad de los habitantes de Zirándaro, ante esta situación, hay interés del Estado de resolver los problemas de seguridad en su verdadera magnitud.