ACAPULCO, Gro., 2 de mayo de 2019.- Diputados del PRI lamentaron los destrozos por parte de maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) en las instalaciones del Congreso y subrayaron que la violencia no es el camino adecuado para exigir la solución a las inconformidades de los grupos sociales.

Como informó Quadratín, maestros cetegistas marcharon y realizaron un mitin en el Congreso, y después rompieron un candado de la entrada principal, causaron destrozos al interior, quemaron documentos y atacaron con piedras y botellas de agua a los diputados, además de retener a un policía estatal. 

A través de un posicionamiento, la bancada del PRI sostuvo que es inadmisible que se violenten las instalaciones y la normatividad de la institución, cuando existen canales y mecanismos para la atención a todos los grupos de la sociedad civil.

Asimismo los diputados reiteraron su respeto al derecho a la libertad de manifestación y de expresión, al tiempo que insistieron que ninguna razón justifica el vandalismo ni la agresión a las instituciones.

Ante ello, demandaron a las autoridades correspondientes realizar las investigaciones para delimitar responsabilidades y aplicar las sanciones que correspondan conforme a derecho.

Además  en alusión a que los de Morena salen a recibir a manifestantes, exhortaron a los integrantes de la 62 Legislatura a dejar atrás protagonismos que pongan en riesgo la integridad de los servidores públicos del Congreso, de los visitantes y de los propios legisladores, así como el patrimonio y las instalaciones de la institución.

Expresaron su apertura al diálogo dentro del marco legal y su rechazo a la violencia y a las actitudes protagónicas, pues puntualizó que el Congreso debe recuperar y consolidar su papel de factor de gobernabilidad como institución representativa de la sociedad, asumiendo responsabilidades y decisiones en conjunto.

A los diputados federales y senadores les pidieron que se apruebe la Reforma Educativa, en la que se ponga como prioridad el interés superior de los estudiantes del país y los derechos legítimos de los trabajadores de la educación.