CHILPANCINGO, Gro., 7 de marzo de 2019.- La diputada de Morena, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, Erika Valencia Cardona criticó que aún con la Declaratoria de Alerta de Género en nueve municipios de Guerrero, no se han logrado frenar los feminicidios y llamó a no felicitar a las mujeres por serlo, si no a conmemorar la lucha que aún no termina.

En las intervenciones al finalizar los trámites de la sesión, la diputada indicó que, de acuerdo con el último reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Guerrero está dentro de las cuatro entidades del país con mayor índice de asesinatos de mujeres.

“Hoy tenemos más motivos que nunca para seguir luchando porque cuando la violencia se acentúa en la mujer, la herida se vuelve más profunda, pues se atenta en contra de uno de los pilares más sublimes que sustenta a nuestra sociedad”, expresó.

Dijo que se deben analizar nuevos mecanismos de protección hacia las mujeres y no tan sólo aplicar la alerta de género como protocolo político, sino con políticas públicas que fomenten el respeto hacia las mujeres y la vida.

Expresó que los retos parlamentarios en Guerrero son grandes, pues falta legislar con perspectiva de género, para el impulso y vigilancia de las políticas públicas en materia de igualdad de género en todos los ámbitos.

La presidenta de la Mesa Directiva Verónica Muñoz Parra, quien entregó flores a las diputadas, expresó que “ni flores ni bombones sino igualdad de condiciones”, sin embargo, se dio cuenta de la contradicción y lo mencionó.

Sostuvo que no se debe ver la igualdad como sinónimo de odio o rencor hacia los hombres, sino que ambos deben tener derechos iguales. Indicó que las mujeres quieren igualdad, nada más, pero nada menos.

Además de la lucha, aseveró, se debe hacer un balance de lo que se ha conseguido y lo que falta por lograrse; expresó absoluta solidaridad con las mujeres que sufren de violencia, justicia y vejaciones, y dijo que a ellas se deben y por ellas reafirman el apoyo a las mujeres, aunque precisó que si se quiere poner fin a la brecha de desigualdad se debe empezar por las mujeres mismas.