CHILPANCINGO, Gro. 8 de diciembre de 2014.- Vidulfo Rosales Sierra, el abogado de 38 años que se ha convertido en una de las voces autorizadas que dialoga, media y negocia sobre el conflicto de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, se encuentra en la lista negra del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), donde se le tilda de “radical y subersivo”.

 

Tal y como establece Reporte Índigo en su edición digital, “detrás de los familiares de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa existe una entramada red de vínculos con grupos subversivos y radicales del estado de Guerrero” y el abogado es una de las columnas vertebrales del activism.

 

Reporte Índigo recopila que Vidulfo Rosales Siera asesora en los conflictos entre ejidatarios; coordina a el rechazo a la reforma educativa con los maestros cetegistas; da asesoría a indígenas defraudados por instituciones bancarias; ha ganado demandas de abastecimiento de agua y vivienda; ha logrado hacerse con apoyo a damnificados por la tormenta “Manuel”; consiguió ayuda para jornaleros que migran; denuncia de impacto ambiental a la reserva de la biósfera, entre otros.

 

La ficha de Rosales Sierra en el Cisen refiere “Nivel de radicalidad: En su activismo a favor de la defensa de los derechos humanos ha acudido a instancias internacionales en la materia (…) se reunió con integrantes de la comisión del grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de la ONU, a quienes les entregaron un diagnóstico sobre la situación en la entidad”.

 

Por informes como éste, Vidulfo Rosales resultó incómodo para el fallido gobernador Ángekl Aguirre Rivero Aguirre, pues de abril de 2005 a marzo de 2011, Vidulfo Rosales Sierra entregó documentos a la ONU “donde se habían contabilizado mil 643 víctimas de violencia, de los cuales 25 permanecen como víctimas de secuestro, 289 desaparición forzada y mil 290 asesinados”.

 

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