¿Un tren supersónico en México?

Nos ha tocado vivir una época plena de avances que surgen continuamente a un ritmo nunca antes visto en materia de desarrollo científico y tecnológico.

Prácticamente todos los ámbitos del conocimiento han sido impulsados mediante la tecnología moderna: medicina, informática, investigación espacial, energía, etc., etc., etc.

En esta ocasión hablaremos someramente de un vehículo semi terrestre, que ya se encuentra en desarrollo por una empresa privada y cuyas primeras pruebas indican que, por lo menos, podría desplazarse superando la velocidad del sonido establecida en mil 235.52 kilómetros por hora (km/hr) a nivel del mar y con una humedad del 50 por ciento, aunque sus desarrolladores señalan que en el futuro el vehículo viajará a velocidades hipersónicas, mínimo tres veces la velocidad del sonido.

Se trata del Hyperloop, que al momento efectúa pruebas logrando resultados alentadores.

El concepto no es nuevo, el pionero de los cohetes balísticos, Robert Goddard, desde 1909 externó la idea de un tren subterráneo que viajara dentro de un tubo en vacío parcial mejorando así su velocidad. En 1972, un empresario “soñador” retomó la idea e inició su desarrollo dentro de un garage, algo similar a lo que sucedió con Microsoft, si recuerdan.

La historia de la empresa reseña que tras convencer a numerosos inversionistas, en 2015 recibió el primer tramo de tubería de acero al carbón de tres y media toneladas con un largo de apenas 45 metros, que fue utilizada para probar, sobre la superficie, no subterráneo, los primeros artefactos del proyecto: sellos herméticos, diseño del tubo, métodos para crear el vacío hasta de 1/1000 de la atmósfera terrestre y demás. Tras esto, nació la empresa Hyperloop One, que ha venido desarrollando su producto desde mayo de 2016 y que presentó el expediente técnico para establecer una vía que recorriese el tramo entre las ciudades de Helsinki y Estocolmo, en 28 minutos.

El concepto del hyperloop es relativamente simple: se trata de una cápsula presurizada para que puedan viajar personas en su interior, la cual se desplaza a gran velocidad dentro de un tubo con vacío parcial sobre un colchón de aire de apenas un milímetro, algo así como las mesas de hockey sobre aire y que es impulsada y detenida por motores de inducción magnética.

Si bien en la actualidad no existe aún ningún tramo funcionando públicamente con este novedoso concepto de transporte, la empresa que lo impulsó inicialmente puso en “la red” toda la tecnología existente y convocó a la población abierta a desarrollarlo más, algo así como los programas de código abierto que pueden ser mejorados por cualquier persona, lo cual, sin duda, permitió la aportación de numerosos técnicos que han mejorado notablemente el proyecto original.

Así, la viabilidad del proyecto fue corroborada y entonces se propusieron 10 factibles rutas en cinco países interesados: Estados Unidos, Inglaterra, India, Canadá y México.

EL MEXLOOP

En 2017 surgió la idea de que en nuestro país se construyera un proyecto de Hyperloop que brindara la posibilidad de viajar del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM) a Guadalajara en 38 minutos. Sin embargo, luego de la cancelación de esta infraestructura, los planes se vinieron abajo. Andrés de León, director de Operaciones de Hyperloop Transportation Technologies, asegura que nunca hubo un acuerdo en concreto para llevarlo a cabo, a pesar de que México había ganado la opción de ser sede de una de estas infraestructuras.

Durante una escala que hizo por nuestro país para buscar fondos, De León dijo que México es un mercado interesante para ello y especificó que habían tenido alguna aproximación con autoridades locales, pero también aclaró que “cuando se trabaja con nosotros, tiene que haber un inversor para construir esta tecnología”.

El director de operaciones de Hyperloop dijo que se habían logrado 40 millones de dólares iniciales pero que se requerían 200 millones de dólares en total.

Al momento la idea continúa en el aire y persisten los esfuerzos para obtener los 200 millones de dólares, pero nada se ha concretado, a pesar de que este medio de transporte, que por cierto, viajaría a mil 200 km/hr, impulsaría notablemente el desarrollo de esa región central del país.

Consideramos, definitivamente, que este asunto debería ser tomado muy en serio por la 4T.