René: carácter, carisma, trabajo

Formado y forjado por el esfuerzo propio, proveniente de cuna humilde; que logró metas que pocos, René Juárez Cisneros, siempre fue ejemplo de trabajo, habilidad y lucha, en su largo camino que lo llevó a ocupar la primera Magistratura del Estado de Guerrero. Se adelantó en el viaje sin retorno, a donde todos algún día iremos.

Hace una semana el ex gobernador de Guerrero Juárez Cisneros, dejó a todos estupefactos: sucumbió ante el fatídico mal del siglo, el Covid19; durante meses luchó contra ese letal virus. Nos sorprendió su fallecimiento, siendo un hombre físicamente fuerte. Ese mal, no respeta edad ni condición social.

Hablar de René Juárez, es mencionar parte de la historia de Guerrero. Oriundo del barrio de La Laja (Acapulco), desde niño trabajó para ganarse el sustento; para sufragar sus estudios, hasta convertirse en un profesionista: egresado de la Facultad de Economía de la UAGro. Es el único gobernador egresado de tal institución.

Juárez Cisneros, colaboró con los siguientes ex gobernadores: Alejandro Cervantes Delgado, José Francisco Ruiz Massieu y Rubén Figueroa Alcocer, en el terreno de la planificación, relacionado con su profesión, que combinó con la política donde se movía como pez en el agua.

Ocupó los siguientes cargos: Alcalde de Acapulco (1990-93), diputado federal por Acapulco (1994-97) y gobernador de Guerrero (1999-2005). También fue líder nacional del PRI.

Juárez Cisneros, fue un gobernante serio, estimado y respetado por la mayoría de los guerrerenses. Durante su sexenio, los grupos del crimen se abstuvieron de protagonizar hechos de violencia máxima en Acapulco y el resto del estado. El turismo no decreció, porque había ambiente de tranquilidad. ¿Cómo le hizo? Quien sabe, pero todos se respetaban.

A miles de trabajadores al servicio de los tres poderes y organismos descentralizados, se les pagaban puntualmente sus salarios y aumentos porcentuales. Durante el sexenio renejuarista, el Día del Servidor Público, el gobernador les festejaba con rifas de regalos electrodomésticos y automóviles último modelo.

René Juárez Cisneros, cada 7 de junio les ofrecía una fiesta a todos los periodistas del estado para festejar el Día de la Libertad de Expresión, en Chilpancingo y Acapulco, donde también había rifas de aparatos propios para reporteros y automóviles. Su trato con la prensa fue de respeto mutuo, sin vasallajes.

René, NUNCA fue un político tacaño, miserable o avaro (esos, abundan mucho ahora). Era generoso con todos; hasta con sus adversarios, lucradores sociales, cetegistas, ayotzinapos, perredistas y todo tipo de gente. Horas antes de dejar la gubernatura (cuando inauguró y caminó por el Boulevard que lleva su nombre en Chilpancingo, dijo): “Me van extrañar”. Así fue…

“Guerrero no es Disneylandia”, fue la frase que René acuñó cuando en esta entidad brotaban conflictos que parecía estallaban por su dimensión, pero que pudo afrontar y resolver.

René, supo cohabitar con miembros de partidos opositores (perredistas radicales y guerrilleros en potencia); sólo le importaba el bienestar de los guerrerenses. Lo demostró cuando Guerrero fue azotado por los huracanes Ingrid y Manuel (2013), gestionando partidas presupuestales para la reconstrucción del estado.

Juárez Cisneros, de 65 años de edad, fue objeto de homenaje luctuoso no sólo por sus compañeros diputados federales a la 64 Legislatura, sino por el gobierno estatal que encabeza el mandatario Héctor Astudillo Flores.

Descanse en paz este ilustre guerrerense, René Juárez Cisneros, quien nunca negó su origen humilde ni tampoco su raza afro mexicana, quien fue producto del esfuerzo propio y que se formó y forjó en la Universidad de la Vida. Es ejemplo para nuevas generaciones pues proyectó: carácter, carisma y trabajo.

ASTUDILLO: RECTA FINAL Y TRABAJO

El gobernador Héctor Astudillo Flores, en la recta final de su sexenio, le imprime mayor dinámica a su labor, ante el repunte (otra vez) del Covid 19 y su rémora Delta, que provoca hospitalizados y fallecimientos, por la irresponsabilidad de mucha gente necia que no respeta medidas sanitarias.

La oferta de Orden y Paz, la ha cumplido Astudillo Flores, pues el combate a la inseguridad ha sido constante en las siete regiones, lo cual baja el índice delictivo; decrecieron delitos como: ejecuciones dolosas, feminicidios, secuestros, robo de vehículos y otros.

La labor que emprende el mandatario Astudillo Flores, le es reconocida no sólo por la autoridad federal -Presidencia de la República-, sino por organizaciones civiles y defensoras de derechos humanos.

Sin embargo,  en Acapulco como en Iguala, grupos del crimen mantienen guerra sin cuartel por el dominio de territorios, donde el gobierno estatal es ajeno; es delito federal que está relacionado con tráfico de productos alucinantes. Hay quienes pretenden meter en medio al gobierno que encabeza Astudillo, pero no le corresponde.

Por su lado, la Fiscalía General del Estado (FGE) a cargo de su titular el Maestro Jorge Zuriel de los Santos Barrila, emprende todos los días operativos para inhibir el delito; se ejecutan aprehensiones de infinidad de delincuentes: homicidas, secuestradores, parricidas, violadores, asaltantes, defraudadores y todo tipo de hampones. No existe tregua para la delincuencia.

En la recta final de su sexenio, el gobernador Héctor Astudillo Flores, tiene resultados positivos en su labor en pro de Guerrero  como la construcción de tres mil escuelas primarias, secundarias, preparatorias y del nivel superior. A ver quién lo supera.

En los 81 municipios del estado existe más de una obra que lleva el sello astudillista, de un gobernante que ha logrado la paz social con orden en Guerrero… Punto. [email protected]