TECPAN, Gro., 21 de septiembre de 2018.- El subdirector de Programación de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG), Arquímedes Fernández García mencionó que en Guerrero, sólo funcionan 4 de 10 plantas tratadoras de aguas residuales que existen, y el resto son inoperantes debido a los altos costos que ocasionan su operación y mantenimiento.

Destacó que las que están en funcionamiento se encuentran en ciudades donde los gobiernos locales tienen la capacidad económica para pagar los costos por consumo de energía eléctrica que genera su funcionamiento, como es el caso de Acapulco, Zihuatanejo o Chilpancingo.

Fernández García señaló que ante el problema en que se han convertido las plantas tratadoras en la entidad, las autoridades de CAPASEG han comenzado a promover la construcción de fosas de oxidación en las cabeceras municipales; explicó que éstas permiten tratar las aguas residuales de manera natural y sin gastos exagerados, ya que su mantenimiento lo llevan a cabo máximo tres personas, mismas que están permanentemente en esos lugares.

Manifestó que muchas de las plantas tratadoras que se construyeron en la década pasada, entre ellas la que está en Tecpan, se encuentran abandonadas y totalmente desmanteladas, “como elefantes blancos”.

El subdirector de programación, precisó que el costo de funcionamiento de una planta tratadora se calcula en aproximadamente un millón de pesos al año, lo que representa una cantidad muy elevada para los Ayuntamientos, principalmente para aquellos cuyo presupuesto es reducido.

Informó que en el caso de Tecpan, CAPASEG analiza la construcción de una fosa de oxidación, similar a la de El Súchil, con el fin de frenar la contaminación que por décadas ha generado la descarga de aguas residuales de la cabecera municipal al río de Tecpan y al arroyo Ajuquiaq, en la comunidad de El Cerrito.