El “chupete digital”: calmar hoy con el celular, pero ¿a qué costo?
Veamos:
1.- Fue un gran domingo. En Europa se escuchó el grito estudiantil de SERBIA ES LIBRE; había ganado por votos la batalla contra el autócrata serbio y lo sacaron del poder. Ahí hay una lección para México: sí se puede, y con votos y movilización; o sea, que también podremos GRITAR en junio de 2027: ¡México es libre!
Tras doce años en el poder, Aleksandar Vučić fue derrotado por un movimiento de oposición encabezado por estudiantes que logró una victoria histórica, poniendo a los candidatos contra el derechista Partido Progresista (acá hay otro con careta de izquierda), dirigido por Vučić, en las elecciones legislativas del pasado domingo 25 de octubre.
Los candidatos fueron electos en asambleas populares, debutantes en la política, lo que marca un cambio radical en la política de ese país, de Europa y de América. No fueron necesarios los partidos.
Y todo empezó, y se dio la coyuntura, por una protesta estudiantil a raíz del derrumbe de un techo en una estación de tren de Novi Sad, que causó la muerte de 16 personas.
De ahí pasaron a las demandas antigubernamentales: contra la corrupción, el nepotismo, la violencia política y el retroceso de la democracia. Las demandas son las mismas que aquí.
2.- Y en Brasil gana la democracia y perdió el 4T-Bolsonaro.
En México, la presidencia festejó e hizo suya la victoria de Lula; no esperó como en otras ocasiones para reconocer los triunfos, lo cual define a su política exterior como falsa.
Pues lo festejaron, pero nada tienen que ver con Lula el régimen autócrata mexicano y sus pensamientos progresistas. Lula es demócrata y los de aquí, autócratas.
Al gobierno actual de México lo define el maestro Roger Bartra: “EL GOBIERNO DE MÉXICO ES DE DERECHA, CONSERVADOR, APARENTA UNA ESPECIE DE IZQUIERDISMO Y OCULTA UNA CONDICIÓN FUNDAMENTALMENTE REACCIONARIA Y DE DERECHA”.
3.- Regresó vía terrestre María Corina Machado, la líder demócrata, emblemática del premio de la paz de Venezuela, que venció con votos al dictador Nicolás Maduro (que no reconoció los resultados y cometió fraude para imponerse; aquí les puede ir igual). Van por el asesino Diosdado Cabello y demás sicarios, y contra la encargada de la oficina, la tal Delcy Rodríguez y su hermano, que entregaron a Maduro. La consigna demócrata es terminar con todo lo que suene a Maduro, contra los que causaron miles de detenciones y torturas.
Y lo hará Corina con votos, va por la presidencia. Aglutinará a la oposición y espero mande a los maduros y dulsys a Cuba, aunque estén a oscuras.
Y 4.- Taddei y su familia fueron usados para legitimar fraudes electorales, como los del Poder Judicial, y armar una ingeniería electoral para asegurar que Morena gane. Querían legitimar las boletas planchadas.
No le hicieron caso a AMLO de que, hicieran lo que hicieran, lo hicieran con cuidado y sigilo. A los Taddei se les fue la mano por beber champaña en París y filtrar su fiesta en El Pedregal.
Ahora, fuera con todos los funcionarios que puso Taddei, porque estorban a México y a la credibilidad electoral.
Para los que mandan en el régimen (AMLO, Claudia Sheinbaum), todos son susceptibles de ser kleenex: úsense y tírense.
Si son del grupo en el poder, a ellos sí se les protege.
5.- Perdió el América. Fue un gran domingo del que debemos aprender: pueden caer los poderosos a través de los votos, y las coyunturas pueden cambiar y dejar solo en Palenque al dueño del régimen autócrata.